Diarios y ciudades

Diarios y ciudades Imagen superior: Anthony Quintano, CC

Las ciudades son, a veces, territorios inhóspitos; lugares habitados por sueños imposibles; reductos de la soledad; imperios de la sinrazón...Cada una de ellas presenta su cara a la consideración de sus habitantes o de aquellos que, circunstancialmente, las visitan. Son entes vivos, paraísos inopinados, lugares levíticos. Las ciudades generan una forma de vida que plantea continuos dilemas. Elecciones. Qué hacer, dónde ir, qué camino tomar. No son espacios únicos, sino polivalentes, llenos de posibilidades, de recovecos, de momentos diferentes.

Las estaciones, por ejemplo, se manifiestan en las ciudades de una forma especial. La naturaleza tiene aquí reducidas muestras, escasas formas de expresión, pero, las que existen, ofrecen un caleidoscopio de miradas, todas ellas abiertas a que cada cual las interprete a su modo. Es inenarrable el espectáculo de los parques o jardines cuando llega el otoño, con las doradas hojas balanceándose o cubriendo el suelo. Es asombroso el atardecer en medio de una gran avenida surcada de coches y de viandantes que transitan airosos de un lugar a otro. Es espectacular la visión del invierno en cualquier calle recoleta, en cualquier plaza escondida. Es, por fin, abrasador, la vivencia del verano en un tórrido pasaje urbano solitario.

Las ciudades con río presentan una fisonomía definida por su calle de plata, el largo y estrecho canal que ocupa su corazón dejando a cada lado una estrategia vital distinta. Las ciudades con mar ofrecen un diálogo permanente entre los anocheceres y la aurora, entre la pleamar y la bajamar, entre las olas y el silencio del paisaje marino. Las ciudades asomadas a un valle se recuestan en la soledad angustiosa de un tiempo placentero y lleno de momentos de reposo infinito. Las ciudades que se cimbrean en la montaña, colgadas en lo alto, miran hacia el cielo con familiaridad, escriben letras llenas de interrogaciones y sorpresas.

Las urbes antiguas muestran orgullosas su pasado, las más modernas abren la puerta a nuevas tradiciones. Las agrociudades revelan un sistema de vida lleno de matices y pequeños detalles cotidianos. Las ciudades industriales se ocultan en pasajes agotadores y en vivencias plenas de un personal humano que transita en el agobio. Todas las ciudades tienen algo que decirnos, todas escriben su historia mirándonos directamente a los ojos, en todas ellos encontramos un motivo para volver o para estar. Las ciudades nos acogen mucho antes de que lo sepamos, nos esperan a veces, nos llaman en ocasiones, nos atraen casi siempre.

Elvira Lindo ha estado en Nueva York. Allí, con su marido, Antonio Muñoz Molina, ha vivido una existencia particular. Como todos nosotros. Porque no hay más o menos en ser habitante de un lugar cualquier. Y lo ha escrito. La diferencia está en escribir o no. La diferencia está en contar las cosas. Ella lo cuenta y así nosotros tenemos constancia de sus pensamientos, deseos y sueños. Recorrer una ciudad y contarlo marca una forma de entenderla que no siempre se sucede a nuestros ojos. Dibujar la ciudad, su perímetro, sus gentes, ese encuentro inesperado, ese edificio que nos llamó la atención. Reseñar un sucedido cualquiera, mirar con ojos de quien usa la palabra como instrumento. Ser arquitectos de lo vivido. La visión de la palabra, la visión de las fotografías, la narración directa. He sido yo, he estado aquí, en esta ciudad he dejado horas de mi vida, sentimientos. Aquí he sido amada, he amado, he buscado una verdad, he encontrado certezas, me he hecho preguntas.

Leeré este libro y me haré mis propias interrogantes. Pensaré en las ciudades de mi vida y tendré alguna palabra para ellas. Allí estarán las imágenes que guardo como un tesoro que no se puede derramar en manos de nadie. Salvo en el recuerdo que queda escrito. Salvo en la certeza de la palabra toda. Así haré algún día, estoy segura.

Copyright del artículo © Catalina León Benítez. Reservados todos los derechos.

Caty León

Gaditana de nacimiento y crianza; trianera de vocación. Lectora y cinéfila. Profesora de Geografía e Historia y de Orientación Educativa. Directora del IES Néstor Almendros de Tomares (2001/2012). Como experta en organización escolar he publicado los libros La secretaría. Organización y funcionamiento y El centro educativo. Función directiva y áreas de trabajo, artículos en prensa (ABC: 12, 3, 4) y revistas especializadas, así como ponencias en cursos y jornadas.

En noviembre de 2009 recibí la medalla de oro al Mérito Educativo en Andalucía. En 2015 he obtenido el Premio “Antonio Domínguez Ortiz” por la coautoría del trabajo Usos educativos de la robótica. Una casa inteligente.

En el ámbito flamenco he publicado decenas de artículos en revistas como Sevilla Flamenca, El Olivo, Alboreá y Litoral, sobre el flamenco y las artes plásticas, la mujer y el flamenco, entre otras temáticas, así como varios libros, entre los que destacaría la primera incursión en la enseñanza escolar del flamenco, Didáctica del Flamenco, mi libro sobre El Flamenco en Cádiz y el ensayo biográfico Manolo Caracol. Cante y pasión (ver reseña en ABC), así como mi investigación sobre la Noticia histórica del flamenco en Triana. Conferencias, jornadas, jurados, cursos de formación, completan mi dedicación al flamenco. En 2015 he sido galardonada con el Premio de Honor “Flamenco en el aula” de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

Por último, la literatura es mi territorio menos público pero más sentido. Relatos, microrrelatos, cuentos, poemas y una novela inédita Tuyo es mi corazón. I Premio de Relatos sobre la mujer del Ayuntamiento de Tomares, en su primera edición. Premio de Cuentos Infantiles de EMASESA en 2015 por Hanna y la rosa del Cairo.

En mi blog Una isla de papel hay un poco de todo esto.

Sitio Web: unaisladepapeles.blogspot.com.es/

Social Profiles

logonegrolibros

  • La imperfecta perfección
    Escrito por
    La imperfecta perfección Estaba chateando hace unos días con una amiga. Me extrañó que tardase tanto en sus respuestas y le pregunté si es que corregía las frases que escribía antes de enviarlas. Me dijo que sí: “Ya…
  • Recordando a Alberto Moravia
    Escrito por
    Recordando a Alberto Moravia La evocación que sigue tiene una fecha: noviembre de 1988. Es entonces cuando pasa fugazmente por Madrid Alberto Moravia, que morirá no mucho después, el 26 de septiembre de 1990. A sus ochenta años, la…

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • La polarización del conflicto
    La polarización del conflicto El conflicto del que quiero hablar es la polarización de los intelectuales en dos culturas, la "científica" y la "humanística". Aunque no todos los intelectuales tengan que formar parte de alguno de estos bandos, una…
  • La Historia como vocación
    Escrito por
    La Historia como vocación Me transformé en investigadora amateur el día que acabé Historia de dos ciudades, de Charles Dickens. Yo tendría unos diez años y la historia de la Revolución Francesa que sirve de trasfondo a la novela…

Cartelera

Cine clásico

  • Quédate conmigo
    Escrito por
    Quédate conmigo Para mi amiga, Gemma N., en su claridad mediterránea… La última vez que Rupert Everett apareció guapo en el cine fue en esta película. Había declarado ya públicamente su condición de homosexual, lo que le…

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • Lou Marini: el saxo y las estrellas
    Escrito por
    Lou Marini: el saxo y las estrellas Starmaker (BluJazz, 2012) es el tercer álbum en solitario del saxofonista de Ohio Lou Marini después de Lou's Blues (2004) y Highly Classified (2010). Se trata de un maravilloso disco que comienza con el tema que…
  • Paolo Gavanelli: todo un barítono
    Escrito por
    Paolo Gavanelli: todo un barítono Pese a dos Marcellos puccinianos, un Filippo Visconti belliniano y unos verdianos Nabucco, Rigoletto (éste videográfico en el Covent Garden) y Gusmano de Alzira, Paolo Gavanelli no ha encontrado aún en la discografía un reflejo…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

  • ¡Somos demasiados!
    ¡Somos demasiados! Uno de los beneficios de la ciencia es que nos permite ser conscientes de problemas que de otro modo hubiéramos tardado mucho en descubrir. El agujero en la capa atmosférica de ozono, causado por los…

logonegrofuturo2

Petar Milošević, CC