La edad del universo

La edad del universo Imagen superior: Nebulosa del Velo (NASA/JPL-Caltech). Dicen los científicos que el tiempo que va desde el Big Bang hasta el presente oscila entre 13.761 y 13.835 millones de años.

Los cálculos sobre la antigüedad del universo ofrecen horquillas de más y menos que, para la medida del tiempo humano, resultan inimaginables. Las mediciones aceptan que hubo un big bang, o sea una creación, y que ocurrió hace apenas 13.700 millones de años.

Los primeros átomos tardaron 380.000 años en aparecer y las tempranas estrellas se tomaron 200 millones de años para conformarse.

No nos apresuremos, con todo, a sacar conclusiones: el conocimiento científico se mueve en una franja estrecha de la realidad, el cuatro por ciento. El resto es materia oscura y energía tan oscura como la materia.

No deja de ser curioso, sin embargo, que la ciencia corrobore, al menos de momento, las intuiciones poéticas de algunas cosmologías.

La creacionista, que nos viene de la Mesopotamia pasando por el Antiguo Testamento, y la figura del huevo cósmico, que aparece en tantas leyendas sobre el momento que asiste a la transformación del caos en orden, la potencia en acto, la virtualidad en realidad.

Repitamos: la germinación contenida en un huevo.

Los seres humanos somos nuevecitos en el universo. Tardíos, sofisticados, exigentes, acaso la única especie que no sólo es sino que quiere saber lo que es. Tardío puede significar, también, final.

Acaso con el hombre, la creación esté inaugurando su etapa culminatoria y última, de duración impredecible pero de sentido conclusivo.

Imagen superior: Erupción captada por el satélite de observación solar de la NASA (Interface Region Imaging Spectrograph, IRIS).

Todo lo que empieza, termina. Esta melancólica desembocadura de la historia cósmica puede llevarnos a considerar lo ilusorio de las antigüedades medidas en términos humanos.

Los hombres que se creen apegados al origen, que han descubierto su inserción arcaica, que proclaman su adhesión a la esencia que perdura a través de los milenios, podrían pensar, a cambio, en la antigüedad de una estrella o un paramecio.

Quizás, así, todos nos sentiríamos jóvenes, lozanos, recién llegados a la escena de la historia.

Copyright © Blas Matamoro. Este artículo fue editado originalmente en la revista Cuadernos Hispanoamericanos. El texto aparece publicado en The Cult con el permiso de su autor. Reservados todos los derechos.

Blas Matamoro

Ensayista, crítico literario y musical, traductor y novelista, Blas Matamoro es un pensador respetado en todo el ámbito hispanohablante.

Nació en Buenos Aires y reside en Madrid desde 1976. Ha sido corresponsal de La Opinión y La Razón (Buenos Aires), Cuadernos Noventa (Barcelona) y Vuelta (México, bajo la dirección de Octavio Paz).

Dirigió la revista Cuadernos Hispanoamericanos entre 1996 y 2007, y su repertorio de ensayos incluye, entre otros títulos, La ciudad del tango; tango histórico y sociedad (1969), Borges y el juego trascendente (1971), Saint Exupéry: el principito en los infiernos (1979), Saber y literatura: por una epistemología de la crítica literaria (1980), Genio y figura de Victoria Ocampo (1986), Por el camino de Proust (1988), Lecturas americanas (1990), El ballet (1998), Schumann (2000), Rubén Darío (2002), Puesto fronterizo. Estudios sobre la novela familiar del escritor (2003), Lógica de la dispersión o de un saber melancólico (2007), Novela familiar: el universo privado del escritor (Premio Málaga de Ensayo, 2010) y Cuerpo y poder. Variaciones sobre las imposturas reales (2012)

En el campo de la narrativa, es autor de los libros Hijos de ciego (1973), Viaje prohibido (1978), Nieblas (1982), Las tres carabelas (1984), El pasadizo (2007) y Los bigotes de la Gioconda (2012).

Entre sus trabajos más recientes, figuran la traducción, edición y prólogo de Consejos maternales a una reina: Epistolario 1770-1780 (Fórcola, 2011), una selección de la correspondencia entre María Teresa I de Austria y María Antonieta de Francia; la edición de Cartas sobre Luis II de Baviera y Bayreuth (Fórcola, 2013), de Richard Wagner; y la edición de Mi testamento (Fórcola, 2013), de Napoléon Bonaparte. Asimismo, ha publicado el ensayo El amor en la literatura (2015).

En 2010 recibió el Premio ABC Cultural & Ámbito Cultural. 

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