Ciencia y belleza

Ciencia y belleza Imagen superior: Propeller Centre for the Visual Arts (PCVA), !dea Gallery, Ontario Science Centre

Si en uno de esos concursos donde se menciona una palabra y se pide a la gente que diga lo primero que le venga a la cabeza se utilizara el vocablo “ciencia”, es probable que los pocos que respondieran con el término “belleza” serían científicos. Y es que, aparte de ellos, son pocas las personas que reconocen la profunda estética que encierra la visión científica del mundo.

Los ejemplos abundan: la elegancia y perfección de una demostración matemática; la simetría submicroscópica de una estructura química; la maravilla de reducir el comportamiento de un sistema físico a una simple ecuación, que sin embargo tiene el poder de predecir su comportamiento; o el encanto minucioso de una máquina diseñada y construida para cumplir su propósito con eficacia y precisión.

Ni hablar de la belleza natural, la que puede observarse a simple vista en el mundo que nos rodea y que ha sido inspiración para el arte de todos los tiempos. La ciencia revela cómo surgen los asombrosos colores de un atardecer —provocados por la interacción de la luz con las partículas de la atmósfera—, o los del plumaje de aves y flores tropicales. Nos explica los arreglos matemáticamente perfectos de la concha de un caracol, o de los estambres de una flor.

De hecho, muchas veces ha sido la belleza o “elegancia” de una teoría —su simplicidad, armonía, simetría…— lo que ha convencido a los científicos de su corrección, incluso antes de tener pruebas. Watson y Crick, al descubrir la estructura en doble hélice del ADN, afirmaron que “era demasiado bella para no ser cierta”.

A pesar de esto, la imagen popular supone que la ciencia no sólo no aprecia la belleza, sino que tiende a eliminarla. La ciencia explica cómo fenómenos antes misteriosos —un arcoiris, el nacimiento de un nuevo ser, el azul del cielo, el brillo de la Luna, la danza de los cromosomas en la división celular— son producidos por mecanismos completamente naturales y comprensibles. Y entenderlos parece quitar ese “misterio” detrás de la belleza de la naturaleza, sustituyéndolo por áridas explicaciones. Como si comprender un fenómeno impidiera maravillarse con él.

Quizá el problema, dijo el físico Richard Feynman, es que para apreciar la música de la ciencia hay que saber leer la partitura. La experiencia estética que nos ofrece la visión científica del mundo tiene primero que pasar por nuestra comprensión.

En el fondo, al igual que el arte, la ciencia sólo necesita un poco de preparación para ser apreciada en todo su valor. Sin duda, el esfuerzo vale la pena.

Copyright © Martín Bonfil Olivera. Artículo publicado previamente en "¿Cómo ves?", revista mensual de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, y reproducido en "The Cult" con fines no lucrativos. Reservados todos los derechos.

Martín Bonfil Olivera

Martín Bonfil Olivera, mexicano, es químico farmacéutico biólogo y estudió la maestría en enseñanza e historia de la biología de la Facultad de Ciencias, ambas en la UNAM.

Desde 1990 se ha dedicado a la divulgación de la ciencia por escrito. Colaboró en los proyectos del museo de ciencias Universum y el Museo de la Luz, de la UNAM. Es autor de varios libros de divulgación científica y hasta 2008 fue editor de libros y del boletín El muégano divulgador.

Ha sido  profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM y la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha colaborado regularmente en varias revistas (Milenio, Cambio, Los universitarios) y periódicos (La Jornada, Crónica, Reforma). Actualmente escribe la columna semanal “La ciencia por gusto”, que aparece los miércoles en Milenio Diario (puede consultarse en el blog La Ciencia por Gusto), además de escribir mensualmente la columna “Ojo de mosca” para la revista ¿Cómo ves?

Ha colaborado también en el canal ForoTV y en los programas de radio Imagen en la Ciencia e Imagen Informativa, de Grupo Imagen, Hoy por hoy, de W Radio, y actualmente Ecléctico, en la estación de radio por internet Código Radio, del gobierno del DF, con cápsulas de ciencia.

En 2004 publicó el libro La ciencia por gusto, una invitación a la cultura científica (Paidós). Desde 2013 es miembro del comité editorial de la revista de divulgación científica Hypatia, del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos (CCyTEM).

En 2005 recibió la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en el área de Creación Artística y Extensión de la Cultura.

Ha impartido numerosos cursos de divulgación escrita en casi todos los Estados de la República Mexicana.

Sitio Web: sites.google.com/site/mbonfil/

Social Profiles

logonegrolibros

  • Cómo ser infiel a un autor
    Escrito por
    Cómo ser infiel a un autor Cuando leí en 2006 El nuevo pensamiento, un libro dedicado a Franz Rosenzweig, me quedé con la sensación de que había ideas muy interesantes pero que era necesario ser infiel a Rosenzweig, a sus verdaderos deseos…
  • Un genio llamado Galileo Galilei
    Escrito por
    Un genio llamado Galileo Galilei El conocimiento humano trabaja sospechando de lo evidente, en una suerte de combate sin término fijo contra la obviedad. Galileo Galilei advirtió que la luz es separable del calor y de todo ambiente luminoso. La luz…
  • Ciencia y felicidad
    Ciencia y felicidad En la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, de 1776, cuyo borrador original al parecer fue escrito por Thomas Jefferson, se menciona entre los derechos inalienables de todo ser humano “la vida,…

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • Desenredando un Nobel molecular
    Desenredando un Nobel molecular 1953: James Watson y Francis Crick descubren que el ácido desoxirribonucleico, ADN, material de los genes, consta de dos cadenas enrolladas en forma de doble hélice. Las cadenas son complementarias: una es “positiva”; la otra,…
  • Sor María de Jesús de Ágreda, la Dama Azul
    Escrito por
    Sor María de Jesús de Ágreda, la Dama Azul "Ave María Purísima" (suena, detrás del torno, una bella voz melódica, prístina, queda) "Sin pecado concebida, hermana. Buenas tardes. Venimos a visitar a la Venerable" "Buenas tardes, jóvenes. Mucho deben querer estas dos muchachas (ella…

Cartelera

Cine clásico

  • Siempre ocurre algo
    Escrito por
    Siempre ocurre algo En las tardes largas del invierno a veces se iba la luz. Sin aviso alguno, la electricidad desaparecía y entonces había que recurrir a las velas, delgadas y amarillentas, que estaban guardadas en un cajón…

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • Jon Vickers a lo grande
    Escrito por
    Jon Vickers a lo grande El tenor canadiense, fallecido en julio de 2015, protagonizó, junto a la también desaparecida Joan Sutherland, una intensa versión de Samson, de Haendel. Cuando el negocio de la ópera comenzó a no serle rentable, Haendel…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

logonegrofuturo2

Petar Milošević, CC