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Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

Las letras de la ciencia

Oliver Sacks tardó en decidir su vocación de escritor, tras sus investigaciones y ejercicios clínicos de neurología y neuropatología, en especial por los enfermos de trastornos cerebrales provocados por la posencefalitis. Y la chispa que necesitó su escritura fue literaria, unas palabras de Wells que él mismo cita en sus memorias En movimiento. Una vida. “El único lugar en que nos movemos con soltura o con gracia es con las ideas y con las palabras. Nuestro amor por la ciencia es totalmente literario.” (cito por la traducción de Damián Alou según la edición de Anagrama). Se trata de la propuesta del logos clásico: pensamos lo que dicen las palabras.

La tecnología como arte

Aunque sabemos que somos animales, no distintos ni superiores al resto de las especies vivas, los seres humanos no somos unos animales cualesquiera. Tenemos, como cualquier especie, particularidades que nos distinguen.

Al ser humano le desagrada instintivamente la incertidumbre. Ante la disyuntiva de decidir si un fruto es alimenticio o venenoso, si un animal es una posible presa o un depredador, si un congénere puede ser aliado o enemigo, lo que necesitamos son respuestas concretas: sí o no. Un "¿quién sabe?" o un "depende" no nos sirven.

Clasificar a las ciencias, las distintas maneras de investigar el mundo que nos rodea, siempre ha sido complicado. Tradicionalmente se las ha clasificado en "exactas" y "humanas" (o "naturales" y "sociales", o "duras" y "blandas"). Física, química, biología, matemáticas, astronomía, ciencias de la Tierra y varias más caen en la primera categoría; historia, antropología, sociología, economía y similares, en la segunda.

Uno de los prejuicios más arraigados con respecto a la ciencia es que se trata de una actividad mecánica, rutinaria. Que está sujeta a un método rígido —incluso se enseña en la escuela: observación, hipótesis, experimentación…— y que es llevada a cabo por individuos aburridos, distraídos y enajenados. Los típicos nerds.

Ciencia y belleza

Si en uno de esos concursos donde se menciona una palabra y se pide a la gente que diga lo primero que le venga a la cabeza se utilizara el vocablo “ciencia”, es probable que los pocos que respondieran con el término “belleza” serían científicos. Y es que, aparte de ellos, son pocas las personas que reconocen la profunda estética que encierra la visión científica del mundo.

¿Qué es cultura? No es fácil definirla, mas cualquier persona educada acepta que es importante. No sólo que exista y que se desarrolle, sino que se difunda entre todos los ciudadanos.

La ciencia como ficción

Ciencia y ficción parecen opuestas. Según la imagen popular, la investigación científica consiste en observar objetivamente la realidad para arrancarle sus secretos: las famosas “leyes de la naturaleza”. La ficción, en cambio, consiste en crear libremente realidades imaginarias.

Arte y ciencia, ¿dos polos opuestos? Tendemos a creer que las jerarquías del conocimiento deben aislarse unas de otras, así que a casi nadie le sorprende que el científico y el artista ejerzan su labor en territorios en apariencia distantes. Sin embargo, cuadros como "La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp" (1632), de Rembrandt, o "Experimento con un pájaro en una bomba de aire" (1768), de Joseph Wright, inauguran una tradición que hoy alcanza su apogeo, y que nos lleva a reunir, en ese punto a medio camino entre la ciencia y la estética, a creadores como Katherine Dowson, Tim Bech, Cornelia Parker, Luke Jerram y Josiah McElheny. De hecho, hoy la ciencia ha encontrado en el arte un aliado para transmitir sus avances a la sociedad.

Arte y ciencia

Hay quien presenta al arte y la ciencia como disciplinas ajenas, incluso opuestas. Se destaca la sensibilidad del artista y la racionalidad del científico, y se subrayan las diferencias entre ambas áreas. Muchos artistas y científicos, sin embargo, están convencidos de que hay algo esencial que ambas actividades comparten en el fondo. Aunque no siempre resulta fácil definirlo.