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Reality show

Un fantasma recorre las televisiones, como si la televisión misma no fuera una colección de fantasmas: los programas que juegan a reality show y reúnen en un espacio cerrado a un grupo de personas seleccionadas por escrutinio, que deben convivir cierto tiempo y ser suprimidas del conjunto por voto de la audiencia, una por una. Finalmente, el solitario persistente gana el concurso.

Pasión por los payasos

Aunque el último libro de Matt Taibbi, Insane Clown President: Dispatches from the 2016 Circus (El presidente payaso: despachos desde el circo 2016), ya saliera hace meses, no había reparado antes en la cubierta: la cara de un payaso.

En la preocupación por la identidad nacional, y salvando los focos de disidencia que suponen los nacionalismos periféricos, el español de hoy tiende a no cargar las tintas. En privado, eso sí, la palabra España se colorea con todo tipo de connotaciones y clichés, positivos o negativos, incluyendo curiosas amnesias que se superan creyendo aquello que sobre nosotros dicen los demás, incluidas leyendas más o menos pintorescas.

Grafiteros

Una de las distracciones favoritas de los pensios es tomar la ciudad como un gran espacio peatonal. En uno de estos ejercicios de «dromomanía» –el término lo debo a un médico amigo–, de gusto por los lugares abiertos, me la paso observando las fachadas de Madrid o de cualquier otra ciudad española, pues todas han decidido, en las últimas décadas, y dejando de lado diferencias partidarias, lavarse la cara y estirarse las arrugas.

Mundo metro

Viajando sin horarios y sin metas, el metro es un buen observatorio de la vida social (¿habrá otra?). Se trata de una suerte de cápsula –el andén con sus túneles, escaleras y pasadizos–, a la cual se suma la otra cápsula, el tren.

Una taberna española

En ajetreadas ciudades, en imperceptibles aldeas, en inmóviles cascos históricos de España, la taberna es como el sello nacional que ordena calles y gentes en trono a un mesón de madera o de fórmica, cubierto de platillos con pequeñas dosis de comida caliente o fría (las “tapas”) y artilladas filas de vasos con bebidas que estimulan o deprimen.

"Retrotopía", de Zygmunt Bauman

Leer a Zygmunt Bauman es una permanente gimnasia para el espíritu, sobre todo en estos tiempos en los que el pensamiento fuerte se ha desplomado en el sofá de la frivolidad digital.

La cultura del tabaco

He visto, en medio siglo, pasar el humo del tabaco del castigo al castigo, dejando en el centro una época de “permisionismo” que, más o menos, coincide con mi juventud.

Puede que en otros ámbitos, nuestra época sea la mejor de la historia. Pero en lo que se refiere al sentido común y al uso de la inteligencia en la vida pública, vivimos un periodo fatídico. O al menos, eso parece a poco que uno se deje arrastrar por las redes sociales o la telerrealidad.

La importancia de lo superfluo

He dedicado al tema de lo superfluo un libro sin duda innecesario llamado Lo único que importa es lo superfluo. En él explico que el avance de la civilización consiste en gran medida  en prestar una atención cada vez mayor hacia lo superfluo, hacia lo innecesario.