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La muerte y el periodismo

El periodismo es un invento de la modernidad. Un invento que se alinea con otros productos de los Nuevos Tiempos, vinculados estrechamente a la importancia privilegiada del Tiempo en una visión de la vida humana como historia: el reloj mecánico, la letra de cambio con fecha de vencimiento, la contabilidad diaria, el diario íntimo, la división de los siglos en anteriores y posteriores a Cristo, la articulación de la historia en eras o etapas, etc.

La ligereza y el vacío intelectual, disfrazados de brevedad, han convertido a buena parte del periodismo digital en una constante apuesta por transformar cada titular en un tuiteo, en un click, en un reguero de pólvora viralizado... En definitiva, en algo que mejore la estadística de visitas de cada revista o periódico, sin que importen ya el rigor, la comprobación de hechos y datos, o la pulcritud literaria del texto.

Aprender a informarse

Una de las cuestiones más complejas de la escuela actual es discernir qué conocimientos deben adquirir los estudiantes. Dado que el arsenal de cosas sabidas es tan inmenso, parece imposible que la institución escolar las abarque. De manera que los profesores se encuentran con el reto de enseñar no ya todos los contenidos relevantes, sino la fórmula para buscarlos, encontrarlos y utilizarlos.

Aunque sea inapropiado comenzar con una digresión, he de confesarles que la lectura de esta magnífica antología de artículos contrasta, por su categoría literaria y su lucidez, con ese sucedáneo del periodismo que, a ras de suelo, ha conquistado las redes sociales.

El crimen y el arte

El suceso es conocido. El 26 de agosto de 2015, en un estudio provincial de televisión norteamericana, Vester Flanagan asesinó a tiros a la entrevistadora Alison Parker y al camarógrafo Adam Ward, y luego se suicidó. Así resumido, no pasa de ser un atroz titular en la página policial del periódico. Las lecturas han proliferado, veloces. Una cuestión personal entre el homicida y su víctima, a la que secundó el testigo que podría haber registrado toda la secuencia. El estado mental de un trastornado. La abundancia de armas de fuego en los Estados Unidos. Las agresiones raciales.

Inspire hondo

De mis escasos años como “periodista de cuadra” (redactor de un diario que debía acudir, como cabe, diariamente, a la redacción) me quedaron dos tecnicismos: sequía informativa e inspiración.

¿Puede el periodismo causar daño? Sin duda, de muchas maneras, que se resumen en una: al desinformar. Es decir, al difundir información falsa, inexacta, tendenciosa o insuficiente.

Cuando todo se tiñe de rosa

La prensa del corazón, la llamada también prensa “rosa”, es la gran denostada entre los medios. Siendo el periodismo tan corporativista o más que otras profesiones, no hay piedad para aquellos que, alcachofa en mano, persiguen con denuedo a un famoso de tres al cuarto, a la hija de una tonadillera enclaustrada o a un tronista de evidentes atributos amatorios.

Periodismo y ciencia

Hay profesiones que tienen mala reputación. La política y la abogacía probablemente se lleven el premio (y quizá no sin motivo). Otras, como el periodismo, deberían ser más apreciadas por su importancia para toda sociedad democrática.

El protagonista de esta película sería el orgullo de un profesor de empresariales, la pesadilla de uno de ética y el material lectivo de uno de psiquiatría.