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¿Qué es un mito?



A pesar de que el mito apela a lo inmemorial, el uso de tal palabra es relativamente moderno y tardío. Como en otros aspectos de nuestra materia, el barroco abre camino con Vico, aunque el napolitano no logra imponer la utilización del vocablo que, en Italia, aún en tiempos de Leopardi, es sustituido por favola.

Fábulas mitológicas



Hay libros que quieren formar parte del patrimonio legendario. Lo sabe bien Carlos García Gual, quien dedica un penetrante estudio al Libro de Alexandre, compuesto a comienzos del siglo XIII.

William Butler Yeats (Dublín 1865 – Roquebrune 1939), dramaturgo, ensayista, poeta ––el más grande de su tiempo, según T.S. Elliot––, partidario decidido de la independencia de Irlanda, conoció en su juventud a las gentes de Sligo y quedó fascinado por sus cuentos y leyendas, patrimonio de un pueblo que vivía inmerso en las posibilidades mágicas del universo.

El origen de los dioses, Christian Jacq, traducción de José Ramón Monreal y Laura Robecchi, Martínez Roca, Barcelona, 1999, 251 pp.

Podría decir que el kraken es, casi con total seguridad, el monstruo marino por antonomasia. Quizás porque el término Kraken ha ido englobando y engullendo multitud de monstruos diferentes, valgan como ejemplo la Scilla de la mitología griega, el “pólipo” de Cayo Plinio Segundo (Plinio el Viejo), la “Soe Orm” de Olaus Magnus, el monstruo de siete cabezas de Gesner, el del clérigo Egede y un buen número de otros monstruos, que podrían asimilarse a calamares gigantes, serpientes marinas (Regalecus glesne Ascanius, 1772) o agrupaciones de cetáceos, que fueron recogidas por los enciclopedistas del Renacimiento.

Esa gente extraña

Los bestiarios medievales nos proporcionan grandes alegrías. ¡Son tan bellas e imaginativas las criaturas que los habitan! Animales, en muchos casos, pero también seres híbridos en los que se entrevera lo humano y lo animal.

La diosa escapista

El primer templo griego edificado tras la Edad oscura fue el templo de Hera situado en la isla de Samos, en la costa de Asia Menor.

Una nutrida investigación de Juan Gil (Mitos y utopías del Descubrimiento, tres volúmenes coeditados en 1989 por Alianza y la Comisión del Quinto Centenario: Colón y su tiempo, El Pacífico y El Dorado) permite volver, por si no se hubiese hecho nunca, sobre las mitologías que alentaron los viajes a las Indias a partir de los tardíos años del Cuatrocientos.

La Isla de San Brandán

El viaje de San Brandán, de Benedeit, es un texto de principios del siglo XII, perteneciente al área de cultura anglonormanda, tiempo y lugar de donde surge el moderno roman, narración en verso o en prosa que utiliza la lengua vulgar como literaria y señala el fin de la lingua franca y el comienzo de las culturas nacionales europeas. Si se quiere optar por el rigor: culturas protonacionales.

Cuenta la tradición que las tres Marías (María de Cleofás, María Salomé y María Magdalena), acompañadas de la negra Sara, fueron puestas en una barca sin velas y abandonadas a su suerte. Desde las costas de Palestina, las Marías consiguieron llegar hasta la Camarga francesa. Y el punto exacto donde arribaron pasó a llamarse Saintes Maries de la Mer.