El cólera de Aquiles

Un alumno mío, de los tiempos heroicos cuando daba clase de redacción en Biomédicas, confundía el género de cólera cuando quería referirse a la enfermedad (masculina), y hablaba (o peor, escribía) de la cólera (pues sí, femenina).

Cuando pensamos en virus, la mayoría de nosotros tendemos a imaginarlos simplemente como “bichos” microscópicos que nos enferman.

Enfermedades olvidadas

¿Qué tienen en común tres enfermedades poco conocidas que llevan los extraños nombres de leishmaniasis, mal de Chagas y tripanosomiasis africana?

Que sepáis que, si os estáis bebiendo esos gintonics que tanto os gustan, se lo debéis, en última instancia, a Juan de Lugo y Quiroga, jesuita español, destacado teólogo, profesor en el Colegio Romano (vanguardia del conocimiento en el siglo XVII), mano derecha y confidente del papa Urbano VIII, que le hizo cardenal y príncipe de la Iglesia.

Paradojas del Nuevo Mundo

Ciudad de los Reyes (Lima), 23 de octubre de 1620. El protomédico Melchor de Amusco firma la aprobación que autoriza la publicación de las Breves advertencias para beber frío con nieve, obra del toledano Matías de Porres, médico de cámara del virrey Príncipe de Esquilache.

Fray Esteban Núñez había nacido en Antequera, pero se hizo fraile boticario en Burgos. Entró en el monasterio de San Juan, uno de los principales de la ciudad burgalesa, y aprendió el oficio de otro boticario benedictino, fray Esteban Villa, el mejor en su arte de toda la península, tanto, que hasta el mismísimo Felipe IV le pedía medicinas, pese a tener a su disposición un nutrido elenco de boticarios reales.

En aquel verano del 2006 no trabajamos sobre América, como habíamos hecho hasta entonces (1). Nos centramos en los fundadores de la Veneranda Tertulia Hispalense, la más antigua Academia de Medicina de la culta Europa. Ya habíamos escrito largo y tendido sobre el asunto, pero buscábamos información inédita.

Todo por la pasta...

Simón de Tovar era portugués. Portugués de Faro, aunque siempre se le hiciese sevillano. Siempre hasta 2006, cuando salió nuestro "Simón de Tovar (1528-1596): redes familiares, naturaleza americana y comercio de maravillas en la Sevilla del XVI", un artículo escrito en 2004 pero que, por aquello de que las cosas de palacio van despacio, no se publicó hasta dos años después.

"Es un bálsamo de quien tengo la receta en la memoria, con el cual no hay que tener temor a la muerte, ni hay que pensar morir de ferida alguna. Y ansí, cuando yo le haga y te le dé, no tienes más que hacer sino que, cuando vieres que en alguna batalla me han partido por medio del cuerpo (como muchas veces suele acontecer), bonitamente la parte del cuerpo que hubiere caído en el suelo, y con mucha sutileza, antes que la sangre se yele, la pondrás sobre la otra mitad que quedare en la silla, advirtiendo de encajallo igualmente y al justo. Luego me darás a beber solos dos tragos del bálsamo que he dicho, y verásme quedar más sano que una manzana"

Mumia

La historia del Bálsamo de Fierabrás tiene mucho que ver con uno de los medicamentos más famosos de la Europa moderna como es la mumia.