¡La ciencia no es magia!

Es curioso comparar dos películas que hablan de magia pero que, a diferencia de Harry Potter, recurren constantemente a la ciencia y la técnica.

A los adultos les encanta escuchar historias de magia y superchería. No es que esperen conocer a un auténtico hechicero, pero el mundo de la ilusión es tentador, y siempre es buen momento para descubrir, como si fuera un acontecimiento íntimo, la delicada complejidad de un conejo que trepa desde el fondo de una chistera.

Schiller y la fantasmagoría

Avanza el siglo XVIII. Las luces de la razón empiezan a parpadear ante la atracción de lo irracional. En Prusia los iluminados y videntes aseguraban comunicarse habitualmente con los muertos, antes de que existieran médiums e invocaciones en Norteamérica y Francia,

Houdini no es el único mago que derivó su nombre artístico del de Robert-Houdin. Cuando estudiaba en el instituto, un jovencito llamado George Joseph Kresge modificó su nombre para una actuación escolar, añadiendo otra K en honor Harry Kellar y las dos letras finales de Robert-Houdin. El resultado fue Kreskin, que con el tiempo se convirtió en uno de los más brillantes mentalistas. Pero hubo un tercer mago que le sirvió de modelo. Cuando aún era un muchacho con las rodillas desgarradas, cubiertas de mercromina, estaba fascinado por Mandrake. 

Los Rayos X y la magia

"¡Yo he visto a mi muerte!" exclamó la esposa de Röntgen al contemplar su propio esqueleto cuando el científico alemán tomó la primera imagen de rayos X de su mano.

“Placeres, no tentéis al corazón sombrío” –escribía Baudelaire por aquellas fechas– “La admirable primavera ha perdido su aroma”.

¡Que Par De Locos! (A-Haunting We Will Go) es una oportunidad de asistir a algunas pinceladas del espectáculo Sin Sala Bin del gran mago Dante. Aunque de una manera un poco especial. Con el Gordo y el Flaco ya se sabe.

Cuando un gran mago muere… queda la duda…
El primer mago al que Calvert conoció fue Lester Lake. Lester condujo el autobús escolar de su padre, cargado de niños, hasta la escuela, con los ojos vendados. En realidad es una metáfora de la vida que hoy día le hubiera valido la cárcel y una airada sanción social. Entonces era distinto. ¿Mejor, peor? No sé: la vida y la magia se asociaban al riesgo. 

Siempre he sentido gran simpatía por los magos y por los prestidigitadores. Hay en sus trucos un arsenal de fantasía y emociones que nos reconcilia con ese pasado imaginario, en el que las asignaturas favoritas de los sabios eran la alquimia y el ocultismo, y nos permite penetrar en lo que Juan Tamariz llama el Paraíso de los Deseos Cumplidos. Me estoy yendo por las ramas –lo sé– pero quería anticiparles mi afición por el tema que aborda Ahora me ves... (Now You See Me, 2013), bajo la apariencia de un thriller de acción y robos.

Con una distribución internacional que ha desestimado en más de un país el estreno en salas, El increíble Burt Wonderstone se presenta como una sátira de los espectáculos de magia de Las Vegas. Lo mejor de la cinta, como ahora veremos, es su reparto, encabezado por Steve Carell, Steve Buscemi, Jim Carrey, Alan Arkin, Olivia Wilde y James Gandolfini.