El cine fantástico está hecho de grandes saltos, de movimientos novedosos y también de fórmulas y secuelas. En realidad, la reiteración de un modelo forma parte esencial de eso que llamamos género, y que en realidad, no es otra cosa que volver a contar una historia que merece ser repetida.

La estirpe del hombre-lobo

Aunque abundante en número de películas, el hombre-lobo siempre ha sido un monstruo algo secundario y subestimado en el género de terror. Menos glamouroso que los vampiros –cuya naturaleza los convierte en la metáfora perfecta para casi todo– y con una base literaria y cultural demasiado heterogénea, por lo general los cineastas no han sabido muy bien qué hacer con este personaje tan raro.

Todos hemos escuchado alguna vez acerca de fenómenos extraños que ocurren en muchas partes, los cuales son conservados por medio de la tradición oral y escrita. El mito es, precisamente, un relato acerca de acontecimientos prodigiosos protagonizados por seres sobrenaturales o extraordinarios. La literatura médica no se encuentra exenta de este tipo de narraciones, y en ella podemos encontrar reportes de casos en los que se describen cuadros clínicos poco comunes que resultan difíciles de explicar, incluso para la ciencia actual. Así, desde hace siglos existen descripciones que evocan la figura del hombre lobo, el vampiro y la bruja, que hasta hoy día empiezan a cobrar “sentido” si se considera que son compatibles con la sintomatología de ciertas enfermedades.

En la saga de novelas de la Elite Oscura, Chloe Neill mezcla ingredientes familiares, todos ellos con un indudable atractivo para los lectores jóvenes: magia, aventura, monstruos, poderes paranormales y romance.

"Aguas oscuras", de Claudia Gray

10 de abril de 1912, Southampton. El Titanic, el barco de pasajeros más grande del mundo, está listo para zarpar.

"Aullidos" (Joe Dante, 1981)

En Los Ángeles, varias mujeres han sido asesinadas en muy pocos días. Una cadena de televisión recibe una llamada de un hombre que dice ser el asesino. Propone entrevistarse con la periodista Karen White.

Aunque John Landis no hubiera rodado ninguna otra película, probablemente aún le recordaríamos por la cinta que nos ocupa: Un hombre lobo americano en Londres (An American Werewolf in London).

Sabine Baring-Gould, teólogo, arqueólogo, coleccionista y recopilador de canciones populares, poeta, novelista, historiador, hagiógrafo y anticuario, nació en 1834 en Exeter, Inglaterra.

"Aulllidos" ("The Breed", 2006)



Para los escritores Peter Wortmann y Bob Conte: "Las historias más aterradoras son las que pueden suceder." "Queríamos escribir un 'thriller' que implicase un terrible peligro, pero sin contar con un elemento sobrenatural. Deseábamos que nuestros 'monstruos' fuesen cosas que encontramos en la vida, tal y como la conocemos, de modo que aquéllos tendrían que evocar los terrores primarios. Tenemos perros y los adoramos. Aunque no sentimos fobia contra los canes, hemos pasado con ellos -con los dóciles y los no tan dóciles- el tiempo suficiente como para sentir un sano respeto por su capacidad para generar un terror cerval".

La dramatización ensoñadora de lo japonés, ligada aún a atavismos de aquellos libros de maravillas que recorrieron Europa durante siglos y a las convenciones clásicas del japonismo, tiene una de sus vertientes más interesantes en película La bestia y la espada mágica (1983), la mejor cinta de la carrera de Paul Naschy (Jacinto Molina).