Kaspar y los niños salvajes

Las historias de niños que crecieron lejos de la civilización o que fueron encontrados como salvajes son tan intrigantes que, además de generar debates teóricos, muchas de ellas se convirtieron en películas. Algunas, como The Jungle Book (El libro de la selva, 1942) y las diferentes versiones de “Mowgli, el niño lobo”, fueron inspiradas en relatos distantes e indirectos; otras, como la de Victor de Aveyron y la de Kaspar Hauser, están muy bien documentadas, con registros hechos por testigos cercanos o por sus propios protagonistas.

Crítica de "Jack Reacher" (2012)

A no ser que uno deteste los thrillers de acción, está claro que Jack Reacher es una afortunada mezcla de los mejores tópicos del género, incluidos aquellos que pueden parecer más imprudentes en esta era de corrección política.

Quizá buscando un punto de relajación espiritual tras una experiencia tan tormentosa como el rodaje de Fitzcarraldo, Herzog viajó en 1984 a Australia, y allí filmó Donde sueñan las verdes hormigas, en la que trazó un cuadro ensoñador, muy lírico, de la mitología aborigen, sometida al embate de la civilización capitalista.

Desde un punto de vista superficial, Herzog comenzó a ser conocido en los años setenta por lo exótico de sus lugares de rodaje.

Su verdadero nombre es Werner Stipetic y es hijo del matrimonio formado por un francés y una yugoslava. Werner Herzog pasó los primeros años de su vida en una zona rural de Bavaria, pero cuando su padres se divorciaron viajó con su madre a Múnich, donde ingresó en el Classical Gymnasium, centro de bachillerato que fue escenario de sus primeros intentos cinematográficos. Apenas era un adolescente, ya escribía guiones con el propósito de rodarlos algún día.



Timothy Treadwell fue a Alaska en el verano de 1989 y fue entonces cuando por primera vez vio desde su tienda de campaña a los osos grizzly en el santuario de McNeil River State Game.

Funcional, correcta en su planteamiento, Teniente corrupto narra cómo un detective de homicidios de Nueva Orleans progresa en su carrera profesional gracias a su intervención en diversos casos policiales.

El Dorado



En El Dorado, Carlos Saura parece cambiar bruscamente de talante, dejando a un lado el intimismo crítico de su primera época, ligada a la dictadura, y la exploración, en parte musical y coreográfica, de ciertos mitos españoles, de su segunda época. Con El Dorado entra de lleno en la superproducción histórica, tomando como asunto la aventura de Lope de Aguirre.