El cine fantástico está hecho de grandes saltos, de movimientos novedosos y también de fórmulas y secuelas. En realidad, la reiteración de un modelo forma parte esencial de eso que llamamos género, y que en realidad, no es otra cosa que volver a contar una historia que merece ser repetida.

Para la cuarta entrega del gran éxito que es la franquicia de Underworld, los productores Tom Rosenberg, Gary Lucchesi y Richard Wright, junto al creador de la franquicia Len Wiseman se han arriesgado de forma extraordinaria al reinventar y darle nuevo vigor a un título que ha obtenido el aplauso y el éxito en todo el mundo.

"Underworld" (Len Wiseman, 2003)



Coproducida por Estados Unidos, Alemania, Hungría y Reino Unido, Underworld es una película de acción gótica escrita por Danny McBride a partir de un argumento de Kevin Grevioux, Len Wiseman y el propio McBride. Sus protagonistas: vampiros y licántropos enfrentados en una guerra milenaria.



Al principio de Underworld Evolution, Selene intenta enfrentarse a su mayor preocupación. El recuerdo de su familia masacrada le hace la vida imposible, pero ahora que sabe que el verdadero asesino es Viktor, el mundo de la guerrera se ha venido abajo.



Entre los críticos, no escasean aquellos que son propensos a fruncir el ceño ante dos conceptos: “franquicia de éxito” y “película de diseño”.