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Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

Una película de clase media (no llega a ser serie B, pero tampoco es una superproducción) que se convierte en un homenaje a la clase media. Eso es Spider-Man: Homecoming. Bueno, eso y un inteligente ejercicio comercial.

En 2009, David Grann publicó la crónica de una doble aventura: la que protagonizó el explorador, militar y cartógrafo Percival Harrison Fawcett, y la que vivió el propio Grann siguiendo los últimos pasos de aquel aventurero excepcional.

Cuidado con los vecinos

Cualquiera que haya acudido a una reunión de vecinos sabe que la convivencia no siempre es fácil; los deseos e intereses del individuo chocan con los estándares impuestos por la mayoría. A través de la figura del vecino, el cine ha hurgado en las rugosidades de la relación entre individualismo y colectividad, entre el Yo y el Otro, entre la imagen que proyectamos de cara a la galería y la oscuridad que acecha desde nuestro interior.

Todas las historias, incluso las más inesperadas, tienen un punto de partida. Esta no es una excepción. En 2006, los lectores de cómics ya nos habíamos acostumbrado a encontrarle un lado oscuro a los superhéroes. Gracias a esa rutina, no creo que a Mark Millar le llevase mucho tiempo decidir que una bronca en condiciones era lo que necesitaba el universo Marvel para convencernos de que el espíritu boy-scout era cosa del pasado.

Charley Brewster es el típico adolescente americano. Su madre cree que ve demasiadas películas de terror.