Ahora que estás tan de moda las historias postapocalípticas y las distopías, permítanme plantear un escenario hipotético: si me dijeran que dentro de una semana habrá un holocausto nuclear o, aún peor, desaparecerán las últimas abejas del planeta, y que solo puedo salvar 32 Gigas de música (lo que cabe en mi Mp3), puedo asegurarles sin ningún pudor que 31 de los 32 Gigas serían de música británica.