logo200pxtesauro
Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

Conciencia cósmica

A finales de los años 80 se presentó con gran éxito una exposición fotográfica a lo largo de los túneles que conectan las líneas cinco y tres del Metro de la Ciudad de México en la estación La Raza. Las fotografías se tomaron del libro Potencias de diez, donde una serie de imágenes de tamaño progresivamente creciente o decreciente en órdenes de 10 ilustra lo más grande y lo más pequeño que conforma la actual noción del mundo, noción derivada de la ciencia.

La genialidad es un comodín, un convenio, una clave que a los críticos y a los espectadores de una película les permite medir distancias con respecto a otras obras. La genialidad es, cuando se menciona a propósito de Stanley Kubrick, una manera de situarlo fuera de los géneros y al margen de grupos y escuelas. Kubrick abraza la tradición y la innovación, y al conseguirlo ‒por eso hablamos de un genio‒ entra dentro de otra categoría, la de los creadores indiscutibles.

Dirigida por Steven Spielberg, esta película cuenta la historia de un robot en un futuro distante, en donde el efecto invernadero y el derretimiento de los casquetes polares llevó a la desaparición de las ciudades costeras. La estabilidad y la prosperidad fueron mantenidas mediante un rígido control de la natalidad. Mientras vemos las imágenes de un océano tormentoso, la voz en off nos relata que los robots, que “no tenían hambre y no consumían recursos a no ser de la fabricación, se transformaron en un pilar económico fundamental para la estructura de la sociedad”.

Hablemos del cine histórico. Sobran las razones para ello. Al fin y al cabo, siempre queda un retazo de la antigüedad en esa pantalla donde ahora, con efectos dignos de una fiesta mayor, nacen héroes y paladines, llenándole a uno de envidia hacia esos tipos que, a golpe de mandoble, quieren ganarlo todo y gozarlo todo.

"Nada importa morir, pero el no vivir es horrible" (Víctor Hugo, Los Miserables)



A pesar de que fue Steven Spielberg quien asumió la tarea de dirigir Artificial Intelligence, la película nació del encuentro entre dos creadores de primera magnitud: el cineasta Stanley Kubrick y el escritor Brian Aldiss.

Con una visión tenebrosa del porvenir, La naranja mecánica (A Clockwork Orange, 1971) define con precisión y enorme poderío estético un universo de violencia estilizada.