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Reírse de lo más serio

La reciente puesta en el Teatro Real de El gallo de oro, de Rimski-Korsakov, permite repensar en la relación, aparentemente incongruente, entre lo serio y lo cómico. Un rey que se pasa la vida en la cama mientras tiene el enemigo a las puertas, que cuenta como consejero áulico a un astrólogo que le regala un gallo de oro como fetiche mágico y se viste, quijotescamente, con una armadura abollada y herrumbrosa para encabezar una tropa de pacotilla, todo eso hace reír.

Los personajes de Kundera

Veo que los personajes de Milan Kundera se comportan como pacientes arquetípicos del psicoanálisis, Entonces, ¿no significa eso que tenía razón Freud? En contra de mis propios prejuicios, me doy cuenta de que Freud tenía más razón de lo que puede parecer. Sin embargo, hay un “pero”…

El otro Freud

Más allá de la clínica y más acá del tiempo, hay en Sigmund Freud un perdurable antropólogo y un crítico de la cultura. En efecto, podemos hablar del hombre freudiano: un ser para siempre separado de su deseo por las instituciones de la civilización, indispensables a fin de hacerlo sujeto. Dicho con su palabra: un neurótico.

Joseph P. Freud había nacido en Viena en 1913 y era pariente de Sigmund Freud. A los 19 años recaló en Estados Unidos y se dedicó a construir ilusiones.

Freud renace

Acaba de morir por segunda vez y ya está aquí de nuevo. Freud había sido tirado a la basura en los últimos años, por culpa de los avances médicos, de las nuevas terapias y del tesón de sus discípulos.

Meditación del rollo

En su momento, Sigmund Freud meditó acerca de los contrasentidos que abrigan los sentidos que atribuimos y aceptamos en las palabras. Vino a decir, más o menos, que llevada a su extremo semántico, toda palabra acaba significando lo contrario de lo que empezó significando. En parte, porque el lenguaje es silencioso y escrito como estas líneas pero, a la vez, sonoro y hablado, tal como imaginariamente lo estoy escuchando mientras las tecleo. En parte, porque las palabras tienen un núcleo duro, donde el significado parece muy claro, y una periferia gris, ambigua, donde no lo es y hace falta explicarse por medio de otras palabras y así sucesivamente. Hablar es contar el cuento de nunca acabar, gracias al cual nos damos cuenta de que seguimos vivos.

Aristóteles no estuvo en Toledo, que yo sepa, quizá porque no era tan viajero como su maestro Platón y porque, según tengo entendido, el viaje más largo que hizo fue a Macedonia para educar a Alejandro Magno, o tal vez porque, aunque hubiese llegado a la Península Ibérica, la ciudad de Toledo o Toletum todavía no existía. Pero, aunque no haya estado en Toledo, yo sí he estado con él en Toledo, con su Poética, que he vuelto a leer en el autobús que me llevaba de Madrid a Toledo esta mañana.

Freud, Jung y otros psicoanalistas y psicólogos recurrieron a los mitos griegos para poner nombre a ciertas características psicológicas: narcisismo, complejo de Edipo, complejo de Electra.

Al parecer, Freud llegó a la idea de la libre asociación de ideas y de la escritura automática, como método para revelar el mundo íntimo psicológico, porque había leído en su niñez a un periodista llamado Ludwig Börne, y en concreto un artículo que se titulaba El arte de convertirse en un escritor original en tres días.

Sobre la risa

Hay una risa participativa y otra risa distanciadora. En general, nos reímos porque advertimos que una norma ha sido infringida, que nuestra expectativa de normalidad se ve frustrada por algo imprevisto.