Freud renace

Acaba de morir por segunda vez y ya está aquí de nuevo. Freud había sido tirado a la basura en los últimos años, por culpa de los avances médicos, de las nuevas terapias y del tesón de sus discípulos.

Meditación del rollo

En su momento, Sigmund Freud meditó acerca de los contrasentidos que abrigan los sentidos que atribuimos y aceptamos en las palabras. Vino a decir, más o menos, que llevada a su extremo semántico, toda palabra acaba significando lo contrario de lo que empezó significando. En parte, porque el lenguaje es silencioso y escrito como estas líneas pero, a la vez, sonoro y hablado, tal como imaginariamente lo estoy escuchando mientras las tecleo. En parte, porque las palabras tienen un núcleo duro, donde el significado parece muy claro, y una periferia gris, ambigua, donde no lo es y hace falta explicarse por medio de otras palabras y así sucesivamente. Hablar es contar el cuento de nunca acabar, gracias al cual nos damos cuenta de que seguimos vivos.

Aristóteles no estuvo en Toledo, que yo sepa, quizá porque no era tan viajero como su maestro Platón y porque, según tengo entendido, el viaje más largo que hizo fue a Macedonia para educar a Alejandro Magno, o tal vez porque, aunque hubiese llegado a la Península Ibérica, la ciudad de Toledo o Toletum todavía no existía. Pero, aunque no haya estado en Toledo, yo sí he estado con él en Toledo, con su Poética, que he vuelto a leer en el autobús que me llevaba de Madrid a Toledo esta mañana.

Freud, Jung y otros psicoanalistas y psicólogos recurrieron a los mitos griegos para poner nombre a ciertas características psicológicas: narcisismo, complejo de Edipo, complejo de Electra.

Al parecer, Freud llegó a la idea de la libre asociación de ideas y de la escritura automática, como método para revelar el mundo íntimo psicológico, porque había leído en su niñez a un periodista llamado Ludwig Börne, y en concreto un artículo que se titulaba El arte de convertirse en un escritor original en tres días.

Sobre la risa

Hay una risa participativa y otra risa distanciadora. En general, nos reímos porque advertimos que una norma ha sido infringida, que nuestra expectativa de normalidad se ve frustrada por algo imprevisto.

Breve historia de la sociedad de consumo

El siglo del Yo (The Century of the Self) es una serie documental de cuatro capítulos emitida por la BBC en el año 2002. Su creador es Adam Curtis, un escritor y documentalista conocido por sus controvertidas críticas sociales y políticas, quien se introduce en el proceso histórico que ha seguido el poder económico para controlar a las masas según los dictados del psicoanálisis. Lo que sigue es la historia de la sociedad de consumo según es expuesta en los cuatro capítulos de la serie.

Arthur Schnitzler y su época

Hay años en los que uno descubre a un escritor y lo devora. Recuerdo con mucha claridad cuando descubrí a Poe en la adolescencia y cuando descubrí a Henry James al leer Los papeles de Aspern (aunque ya conocía Otra vuelta de tuerca); también recuerdo el año de Lem y el año de Primo Levi, y el de Sófocles, Esquilo y Eurípides. El año pasado y este 2005 serán sin duda los del descubrimiento o la lectura intensa de Musil.

A consecuencia de las heridas sufridas al caer por unas escaleras, el artista Hans Rudi Giger fue hospitalizado de urgencia. Por desgracia, no pudo reponerse. Sandra Mivelaz, administradora del H.R. Giger Museum, abierto en la ciudad suiza de Gruyères, fue la encargada de dar la trágica noticia a los medios: este creador excepcional, autor de una amplia obra inspirada por la fusión hombre-máquina, el psicoanálisis y el fetichismo sexual, nos dejaba para siempre el 12 de mayo de 2014.

A pesar de ser la protagonista de la mayoría de las obras de su marido, Gala tuvo una dura competidora, la ciencia. En el universo surrealista de Salvador Dalí, los temas recurrentes de sus lienzos, como Dios, la guerra y el sexo, convivían con los hallazgos de la física, la matemática, la psicología y la biología del siglo XX. SINC ha hablado con tres personas que lo conocieron para averiguar qué peso tuvo la ciencia en su arte.