El eterno retorno de James Bond

Lo más curioso en la historia de la mitomanía de Bond es la reacción que provoca entre sus admiradores más cultos. A los elogios sobre las novelas de Ian Fleming debidos a pesos pesados de la literatura −Graham Greene, T.S. Eliot, Kingsley Amis− hemos de sumar otros halagos de parecido prestigio, que también nos predisponen a favor del bondismo literario y cinematográfico.