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Curioso destino el de Giovanni Sgambati (1841-1914). Liszt se lo recomendó a Wagner, dado que Sgambati era, como Liszt, un notable concertista de piano. Wagner admiró algunas de sus partituras y, a su vez, lo recomendó al editor Schott para que las publicase.

Recordando a Kurt Böhme

Quienes vimos actuar a Kurt Böhme (1908- 1989) raramente olvidaremos su imponente y dúctil presencia escénica de gran actor cantante.

El anillo del nibelungo

Kenning (en plural, kenningar), en el nórdico antiguo, significa símbolo, el hecho de nombrar. Jorge Luis Borges en su Historia de la eternidad dedica un capítulo a las kenningar, y las describe como "menciones enigmáticas" que "cundieron hacia el año 100" en la poesía islandesa.

Sinfonías de Sinding

La sombra de Richard Wagner es alargada y no sólo cubre las salas teatrales sino también los demás dominios de la música. Uno de sus efectos tiene lugar en el mundo estructurado de la sonata y la sinfonía.

Con los hermanos Lumière el cine inició su andadura como una maravillosa revelación, para después ser relegado a entretenimiento de feria itinerante. Más tarde fue rescatado por los trucos de Méliès. Pero al terminar el período primitivo del cine mudo, entramos en una época en la que se empiezan a vislumbrar las inmensas posibilidades comerciales del nuevo medio.

Para el melómano y para el cinéfilo, el repertorio wagneriano no es una simple preferencia sino un elemento imprescindible para comprender las relaciones entre música y cine. De hecho, si no se fijan los parámetros que permitan distinguir los hitos de ese territorio creativo, costará entender la trayectoria de eso que hoy llamamos, con cierta vaguedad, banda sonora.

Otro Wagner

Es habitual que, considerando filosóficamente a Wagner, se lo encuadre en el pensamiento reaccionario: pesimismo histórico, visión circular de la historia, nacionalismo xenófobo, antisemitismo, el final clericalismo de Parsifal y la fastidiosa admiración nazi.

Como cada año en verano se celebra la pasarela wagneriana por excelencia: el Festival de Bayreuth. Aprovechemos la ocasión para hablar de la controversia musical que se generó con el inicio de la opera Tristán e Isolda, de Richard Wagner. Tómese el siguiente texto como un programa de mano sui generis, frente al sucedáneo otorgado a los asistentes de la sala a modo de “menú del día”.

Parsifalismos

En un cumplido artículo («El loco puro y el amor secreto», revista Audio Clásica), Rafael Fernández de Larrinoa vuelve a examinar el tema de la homosexualidad en el wagneriano Parsifal. Investigar la sexualidad concreta de los personajes ficticios es tarea compleja y a menudo vana. Ellos no tienen un cuerpo físico sino simbólico.

"Beethoven", de Richard Wagner

Nada que guarde relación con Wagner es sencillo, incluido su quehacer literario. Sin embargo, en esta soberbia edición de su Beethoven (1870), Blas Matamoro se ocupa de trasladar a nuestro idioma y a nuestro tiempo toda esa ambición filosófica, musical y poética, encuadrando con mucha claridad las distintas posibilidades de responder a cada pregunta que el autor se plantea.