No creo que sea necesario demostrar la versatilidad del western como género. Su marco geográfico, temporal y conceptual ha permitido contar todo tipo de historias, pero sin duda sus pioneros cinematográficos no pensaron que un día a alguien se le ocurriría mezclar el desierto y los cowboys con dinosaurios.

La vedette contra el monstruo

Hace poco he leído una vieja edición de Dinosaur Tales, recopilación de relatos y poemas de Ray Bradbury donde el protagonismo recae en los monstruos prehistóricos. El libro cuenta un par de introducciones del propio autor y de su viejo amigo Ray Harryhausen, quien además sirve de inspiración para uno de los relatos.

Aunque no sean los únicos, es un hecho oficial declarar a Julio Verne y a H.G. Wells como los padres de la ciencia-ficción, ya que su influencia e ideas siguen vigentes a día de hoy.

Quizá sea injusto resumir en pocas líneas la obra de un hombre genial como Gil Parrondo. No dejo de sorprenderme con esa trayectoria que lo llevó, primero, a ser ayudante de decoración con Sigfrido Burmann, y luego a internacionalizar su carrera hasta el punto de ganar dos Oscar por Patton (1969) y Nicolás y Alejandra (1971).

"King Kong" (Peter Jackson, 2005)



Cuando un joven neozelandés llamado Peter Jackson vio una película de los años treinta en blanco y negro significó mucho más que el típico entretenimiento del viernes noche; de hecho, cambió su vida.

"La gran sorpresa" (Nathan Juran, 1964)

No hay muchas películas que podamos englobar dentro del movimiento steampunk –esa peculiar combinación de ciencia-ficción y estética victoriana–. Una de las más curiosas es La gran sorpresa (First Men in the Moon).

"La isla misteriosa" (Cy Endfield, 1961)

De Julio Verne dijo el poeta Rubén Darío que “ha puesto la fábula al servicio de la ciencia, dando a entender las cosas más difíciles por medio de la amenidad y del conjunto armonioso de una narración interesante”.

La desclasificación de documentos oficiales empieza a demostrar que los OVNIs formaron parte de una maniobra de distracción, destinada a ocultar los nuevos ingenios militares que estaban poniendo en marcha Estados Unidos y la Unión Soviéntica. Al parecer, La Tierra contra los platillos volantes forma parte de esa operación.

"La bestia de tiempos remotos" (1953)

Uno de los primeros monstruos despertados de su milenario letargo por una explosión atómica fue aquél que se paseó por Nueva York en La bestia de tiempos remotos (The Beast from 20,000 Fathoms, 1953).

Escribe Fernando Savater que Jasón y los Argonautas es la película que Ray Harryhausen prefiere dentro de su filmografía. Algunos de sus fans, añade, "discrepamos de nuestro mago favorito. Para mí la mejor de todas será siempre Simbad y la princesa". Pero ¿por qué nos atrae Harryhausen? ¿Cuál es la clave de su encanto?