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Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: Madrid, España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

España, 1914

Fue famoso el tópico de que España eludió ambas guerras mundiales. En parte, se lo derogó al considerar que la guerra civil fue una suerte de primer episodio de la segunda. Pero queda en el aire considerar en qué medida, oblicua pero efectiva, la llamada en un principio Guerra Grande o Guerra Europea no ocurrió asimismo en España.

Esta larga charla, que en realidad contiene fragmentos de conversación separados por el tiempo, comenzó hace años. Pasó José Luis Garci por Fuente el Saz del Jarama para rodar su penúltima película, y allí, junto a una reproducción del Arco de Cuchilleros diseñada por Gil Parrondo, tuvimos tiempo para hablar de cine clásico y de literatura. Son temas que luego, de cuando en cuando, he ido retomando con él en sucesivos encuentros periodísticos, tanto en estrenos como en presentaciones de libros. Garci es un cinéfilo con una cultura literaria muy amplia, y precisamente por ello, en lugar de preguntarle sobre sus mejores obras –Asignatura pendiente, Volver a empezar, Canción de cuna, El Crack...–, siempre he optado por hablar con él sobre lecturas y novelistas. No en vano, José Luis Garci es autor de libros memorables, como Ray Bradbury, humanista del futuro, Noir y la serie Morir de cine, Beber de cine, Latir de cine, Querer de cine y Mirar de cine. En todos ellos –casi sobra añadirlo–, el clasicismo vence por un amplio margen. Como dice Luis Alberto de Cuenca, "cine escrito o literatura filmada, la forma de expresión de Garci como artista es una mezcla perfecta de escritura y cinematografía".

Novelas poemáticas de la vida española. Ese es el rótulo bajo el que Ramón Pérez de Ayala reunió el ciclo que componen Luz de domingo, Prometeo y La caída de los limones (1916).