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El largometraje Océanos, una cinta que han visto más de 12 millones de personas en 40 países y que ganó el premio César al mejor documental en 2011, amplía su impacto divulgativo a través de una de una ambiciosa exposición itinerante, cuyo paso por distintas capitales del mundo demuestra lo necesario que es descubrir esa prodigiosa biodiversidad que prospera bajo la superficie del mar.

La Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas y las manos de Juan Cabré Aguiló y Francisco Benítez Mellado nos permiten disfrutar hoy lo que difícilmente en su conjunto puede ser observado en la naturaleza. Estas copias fueron realizadas para el Museo Nacional de Ciencias Naturales hace ahora algo más de cien años en un momento poco favorable para la ciencia española.

José Clavijo y Fajardo vivió en una España en la que se promovían las ciencias y la cultura. Fue periodista, naturalista, defensor y divulgador de la ciencia y durante mucho tiempo fue vicedirector del Real Gabinete de Historia Natural, que es como en su época se llamaba el Museo Nacional de Ciencias Naturales. Pero no fueron estos méritos los que le convirtieron en un personaje famoso, protagonista de numerosas obras de teatro de proyección internacional. ¿Cuál fue la historia que inspiró a Goethe y a Beaumarchais entre otros?

Cuando intentas encontrar una relación entre las colecciones de ciencias naturales y el arte es posible quedarse en blanco en un primer momento. Tras meditar la cuestión por unos instantes, podemos llegar a la conclusión de que sí hay una conexión pues los especímenes de las colecciones han inspirado y se han plasmado en la obra de numerosos artistas y el arte ha ayudado a divulgar el contenido de éstas y a promover el interés por la investigación.

El ejemplar de Priodontes maximus actualmente expuesto en el módulo de conservación de la exposición Biodiversidad del Museo Nacional de Ciencias Naturales, inventariado con el número MNCN-M2501, es una pieza singular de la colección de mamíferos por diversas razones. Vamos a intentar explicar por qué.

Las colecciones científicas conservan y ponen a disposición de la comunidad científica millones de especies animales y vegetales además de muestras minerales. Son el inventario de la diversidad biológica y geológica que conocemos y, además de albergar fondos que todavía tienen que ser estudiados y que podrían revolucionar nuestra concepción del mundo, una herramienta básica para la protección del entorno natural. Las colecciones científicas son una de las bases fundamentales sobre la que se asientan los conocimientos de historia natural que posee la humanidad.

Pese a que durante mucho tiempo estos organismos pasaron desapercibidos, en comparación con otros animales acuáticos, por su inmovilidad en los sustratos de los fondos marinos donde se fijan, muchas esponjas poseen una belleza singular por sus formas y colores y, además, reflejan la fascinante riqueza biológica de muchos mares donde crecen, como el Caribe.

Desde que tenía doce años, el aracnólogo alemán Peter Jäger es fan del recientemente fallecido David Bowie: “Era mucho más que un gran cantante”, confiesa el científico, entristecido por no haberle podido conocer en persona. Sin embargo, su nombre quedará siempre unido al del artista británico: en 2008 llamó a una nueva especie de araña en honor a su ídolo, que tocó en los años 70 junto a la banda Spiders from Mars. 

Algunos animales han entrado en el libro Guinness de los récords, pero pocos lo han hecho por méritos científicos. El oso panda Chu-Lin, que nació en el Zoo-Aquarium de Madrid el 4 de septiembre de 1982, es uno de ellos. El plantígrado fue el primer panda nacido en cautividad y por inseminación artificial fuera de China y por ello se convirtió en “el animal más valioso nacido en un parque zoológico”.