graciasportadadefesq

Sonetos y Poemas de Miguel Poveda

Imagen superior © Damián Calvo, Universal Music
El riesgo es consustancial al verdadero artista. Su propio temperamento así lo pide. Investigar, buscar, descubrir, crear, en suma. Así lo siente Miguel Poveda y así lo expresa en esa obra propia que va construyendo paso a paso, disco a disco, actuación a actuación. Frente a lo efímero del cante en directo está la permanencia de la discografía. Fuente y caudal, que diría Paco. Una obra que contiene pasajes de puro flamenco, que contenta a los ortodoxos y abre la puerta a los más atrevidos. Que indaga el terreno clásico de la copla, añadiéndole una relectura nueva, conservando su esencia, pero añadiendo ese toque personal que lo distingue. Que juega en el encuentro con las guitarras más destacadas del panorama musical español, a modo de artesanía musical, plagada de sorpresas.

Alumbrando: Miguel Poveda

Hay un enclave español en el que el flamenco se escribe con mayúsculas. Cuando llega el mes de agosto el aire se torna denso, especial, inenarrable. Las plazas y las calles se dirigen todas al mismo objetivo. El sueño desaparece y es reemplazado por un duermevela constante en el que irrumpen de improviso los sonidos del pasado. Es La Unión. Y es el tiempo del Cante de las Minas.