¿Qué pasaría si mostrar soluciones o contar historias que hacen el bien fuera la mejor manera de resolver los problemas ecológicos, económicos y sociales que tiene nuestro planeta?

En 2015, llegó a las pantallas Mañana, un documental codirigido por Cyril Dion y por la actriz Mélanie Laurent. La película, centrada en los protagonistas de ese cambio social que se enfrenta a los grandes retos de la educación, la economía y el medio ambiente, fue un éxito sin precedentes en Francia, y también logró una óptima carrera comercial en otros países europeos.

El fenómeno del doppelgänger siempre ha sido un tema recurrente en la literatura y en el cine. Ya en La comedia de las equivocaciones, de Shakespeare, o en El vizconde demediado, de Italo Calvino, encontrábamos esta romántica figura del doble fantasmagórico, de materialización del lado oscuro del ser humano.

En esta coproducción europea se demuestra el auge de los cineastas rumanos y la capacidad, cuando así se quiere, que tiene el cine de nuestro continente para hacer cine comercial sin perder su personalidad y sin pasar vergüenza por acordarse del público.



En los años setenta, italianos y españoles se dedicaron copiosamente a los placeres de la serie B. Y lo hicieron sin sutilezas. Aquello era exploitaition en estado puro, y sin embargo, tenía un significado preciso: el entretenimiento popular no necesariamente debía ser de buen gusto.