logo200pxtesauro
Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

Nos hemos convertido, por distintas razones, en un espectadores cínicos. En estos tiempos, los cineastas encargados de hacer películas de Superman sienten vergüenza a la hora de decir la palabra “Superman”, y convierten al héroe por excelencia en un personaje amargado y homicida. No hay lugar para la pureza, todo tiene que verse a través de una lente de desdén.

Si se tuviera que escoger la película más influyente en el moderno boom de la ciencia ficción, Star Wars (1977) tendría muchas posibilidades de ser la elegida. Sin embargo, si nos limitáramos a films que hayan inspirado copias más o menos exactas de sí mismos, la lista se reduciría considerablemente: probablemente incluiría a Alien (1979), Blade Runner (1982) o Terminator (1984); pero quizá la ganadora, con clara diferencia respecto al resto, sería Mad Max 2.

La de Mel Gibson es una personalidad sombría y contradictoria, que se sitúa en el filo de la navaja, sobre todo en estos tiempos en los que las virtudes públicas de los actores condicionan su aprobación popular.

Nunca un trailer ficticio llegó tan lejos. Primer, se terminó convirtiendo en largometraje. Después, en trilogía (según parece). Llega la secuela de la sandunguera Machete, y ofrece todo lo que prometía: cachondeo, acción violenta de dibujo animado, rostros carismáticos y mujeres sexis, además de las frases lapidarias del colosal Danny Trejo como Gran Protagonista después de tantísimos papeles como secundario.



Las impecables actuaciones de Mel Gibson, Jodie Foster y Anton Yelchin, muy pegadas a la piel de sus personajes, nos convencen de que la vida es un invento extraño que sólo es soportable en compañía. Insólita, chocante y original, El castor explora una enfermedad –la depresión– a través de una extravagancia que solo parece posible en el cine: un hombre golpeado por ese mal encuentra un aparente consuelo en una marioneta con forma de castor.



En Roma, donde siglos de historia humana han dejado su huella grabada en piedra, mármol y pintura, el ganador de un Premio de la Academia de Hollywood al mejor Director, Mel Gibson, ha recreado una época más que antigua: el Jerusalén de los últimos días de la vida de Jesucristo, para la película La Pasión de Cristo.

"Señales" (M. Night Shyamalan, 2002)



M. Night Shyamalan empezó a barajar ideas para Señales mientras estaba trabajando en la post-producción de Unbreakable (El protegido). Este prolífico realizador y guionista ha desarrollado un método personal que le permite filtrar y refinar sus propias ideas. En el siguiente artículo, nos lo relata en sus propias palabras.

"Apocalypto" (Mel Gibson, 2006)



El escritor loco Robert E. Howard incluía en todas las historias de Conan civilizaciones decadentes, entregadas a cultos malignos, a los que se enfrentaba con repugnancia su héroe bárbaro.

Entre los thrillers de acción más aclamados de los ochenta, Arma letal ocupa un lugar muy destacado. Ello se debe al carisma narrativo de su director, Richard Donner, un artesano con un don inagotable para adaptarse al gusto del gran público.

Tras el sonado éxito de Mad Max en 1979 y el de su secuela en 1982, George Miller y Byron Kennedy, productores de ambos largometrajes, barajan la posibilidad de realizar una continuación que recoja nuevas aventuras del solitario héroe de la carretera.