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¡Apaga la radio que no puedo aparcar!, ¿verdad que os ha pasado?. Es curiosos como el sentido del oído puede afectar directamente nuestras capacidades cognitivas e impedir que desarrollemos tareas de manera eficiente.

Mientras lees este artículo, en algún lugar del Pacífico Norte, una ballena vaga solitaria por sus aguas. Se la conoce como la ballena de los 52 hercios porque es esa la frecuencia en la que emite su canto, una frecuencia mucho más alta que las otras ballenas (la ballena azul canta a entre 10 y 39 hercios, y la ballena de aleta a 20).

Casi uno de cada tres elefantes asiáticos vive en cautiverio: unos 15.000 en total. La existencia de una población cautiva tan grande de este animal ‒en peligro de extinción, inteligente y longevo‒ suscita una serie de desafíos éticos y prácticos, pero también plantea algunas oportunidades.

Los lémures de cola gruesa hibernan haciendo un agujero bajo tierra, a salvo de los depredadores. Cuando están hibernando parecen seres inertes, fríos al tacto e inmóviles. Su corazón late un puñado de veces por minuto y el tiempo entre respiraciones puede llegar a los 20 minutos. Con los ojos cerrados, sus puños diminutos junto a sus rostros y su gran cola rodean cuidadosamente su cabeza. Estos pequeños mamíferos pertenecen al único grupo de primates que tiene la capacidad de hibernar.

Como si fueran trovadores del mar, las ballenas jorobadas han recitado historias que hasta ahora parecían ininteligibles para los oídos humanos. En otros tiempos, sus vocalizaciones largas, elaboradas y potentes probablemente acrecentaron los mitos sobre el canto de las sirenas, pero en la actualidad, desde una visión científica se vislumbran los primeros indicios para comprender el cifrado de sus versos.

Un equipo internacional de investigadores concluyó a principios de 2018 que el tamaño de la nariz de los monos narigudos (Nasalis larvatus) tiene relación con la elección sexual por parte de la hembra. El estudio es pionero en analizar en primates la relación entre la morfología, la acústica, la sociología y las características únicas del macho.

Imagina ser dueño de una gigantesca reserva en el corazón de Zululandia, una provincia de Sudáfrica, y te ofrecen de regalo una manada de elefantes. Serían los primeros en la zona después de muchas décadas y saldrían completamente gratis.

Los camellos, dromedarios, llamas, alpacas, guanacos y vicuñas son el principal medio de subsistencia de millones de personas en al menos 90 países. Sin embargo, a pesar de su importancia para numerosas familias y de haberse convertido en un símbolo de la cultura popular, pocos conocen lo que esconden estos mamíferos artiodáctilos de largos cuellos. 

El mito de Moby Dick

Cada año el cachalote (Physeter macrocephalus), un mamífero marino que puede medir hasta más de 20 metros de longitud, visita las aguas españolas aunque permanece en sus profundidades. Su gran tamaño –es el animal con el mayor cerebro- y sus dientes le otorgaron en siglos pasados una mala fama de la que no es merecedor. Cazado y perseguido por el ser humano hasta los años ’70, sus poblaciones son ahora vulnerables y claman su conservación.

El misterio del cebro

Siete siglos antes de que los europeos descubrieran a las cebras africanas, cebra y cebro eran términos que ya se empleaban para denominar a un enigmático équido ampliamente expandido por la península ibérica durante la Edad Media. Pero a pesar de los registros históricos que describen al animal, su naturaleza biológica sigue siendo una incógnita. Un equipo de científicos trató de demostrar en 2015 qué tipo de ‘bestia’ fue.