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Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

Vetusta

"La torre de la catedral, poema romántico de piedra, delicado himno, de dulces líneas de belleza muda y perenne, era obra del siglo diez y seis, aunque antes comenzada, de estilo gótico, pero, cabe decir, moderado por un instinto de prudencia y armonía que modificaba las vulgares exageraciones de esta arquitectura. La vista no se fatigaba contemplando horas y horas aquel índice de piedra que señalaba al cielo; no era una de esas torres cuya aguja se quiebra de sutil, más flacas que esbeltas, amaneradas, como señoritas cursis que aprietan demasiado el corsé; era maciza sin perder nada de su espiritual grandeza, y hasta sus segundos corredores, elegante balaustrada, subía como fuerte castillo, lanzándose desde allí en pirámide de ángulo gracioso, inimitable en sus medidas y proporciones. Como haz de músculos y nervios la piedra enroscándose en la piedra trepaba a la altura, haciendo equilibrios de acróbata en el aire; y como prodigio de juegos malabares, en una punta de caliza se mantenía, cual imantada, una bola grande de bronce dorado, y encima otra más pequeña, y sobre esta una cruz de hierro que acababa en pararrayos." (Leopoldo Alas Clarín, La Regenta).

Un flamenco en "La Regenta"

El secreto de este libro está en su capacidad para abrirnos la puerta, cerrada a cal y canto, de una sociedad que se sostiene en un ámbito geográfico muy reducido pero cuyo núcleo vital acumula tantos sentimientos, deseos, odios, miedos y pasiones que traspasa los límites de su propia espacialidad.

Imagen superior: "La Regenta", versión teatral de Marina Bollaín y Vanessa Montfort © ComeyCalla Producciones y Teatros del Canal

Regentado

Nunca fui admirador de La Regenta de Clarín, nick de Leopoldo Alas. Será porque la leí cuando era muy joven. O porque me pareció –ahí va la primera boutade– una mala copia de Madame Bovary, de Flaubert, que, dicho sea de paso, tampoco me gustó nada. Tanto Emma Bovary como Ana Ozores me parecieron unas tontas señoritas de provincias, un poco malfolladas y subyugadas por tíos estúpidos, redichos y cursis.

"La Regenta", de Leopoldo Alas "Clarín"

De entre ellas, La Regenta, de Leopoldo Alas “Clarín”, es una de las más nombradas, muy a pesar de quienes suelen constreñirla entre los márgenes del naturalismo.