logo200pxtesauro
Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: Madrid, España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

25 de noviembre de 2014. La neoyorkina casa de subastas Sotheby's saca a la venta las obras maestras coleccionadas por Lorenzo Zambrano, destacado empresario mexicano, recientemente fallecido.

Zoé y Remedios

"En ocasiones voy por la calle, veo algo, y le pregunto mentalmente si a ella le gustaría tal o más cuál escena, si cree que sería un acto digno de ser contado o pintado. Y de buenas a primeras percibo una señal, como si me estuviese contestando a la pregunta. Sí, a eso muchos le llaman locura. Yo lo estoy."

Cuenta Fernando Savater que, en su primera visita a México, en la década de los setenta, fue invitado por Octavio Paz a una cena en la que participarían el antropólogo Claude Lévi-Strauss y la pintora Leonora Carrington. Llegada la hora, la Carrington excusó su asistencia, una ausencia que Lévi-Strauss comentó con un escueto "pues yo prefiero que no haya podido venir". Ante la mirada sorprendida de Octavio y Fernando, el antropólogo se sintió en la obligación de añadir un "la conocí hace treinta años. Era tan hermosa y estuve tan enamorado de ella que no sé cómo habría soportado verla hoy".

"Enfrentábamos nuestra situación de mujeres (junto a Remedios Varo y Alice Rahon) con mucho cabrón trabajo. ¿De qué otra manera lo puedo decir? Era sobre todo el trabajo de no mentirse a una misma para tener un poco de más paz. De no aceptar chistes desagradables sobre las mujeres, de no aceptar los paternalismos ni que te dijeran mejor ocúpate de tejer o de cuidar a tus hijitos. Tampoco que te dieran palmaditas en la cabeza como diciendo '¡Qué bien, mi chula!' Breton tenía una visión tradicionalista de la mujer. Establecía límites a la realidad de seres mucho más ricos, complejos y profundos: las mujeres de carne y hueso. Las veía como musas y yo no estaba de acuerdo”.

Leonora en el infierno

Esta fotografía no pertenece a ninguna ciudad alemana en plena era nazi. Esta fotografía se hizo en el Madrid de la posguerra y pertenece a la Gran Vía madrileña, entonces rebautizada como José Antonio, a la altura del edificio Metrópolis.

Una mano de Tarot

Una mano de Tarot cambió mi vida hace muchos años. Y no por lo que dijeran los arcanos, que ni lo recuerdo. No. Todo cambió a raíz de la conversación posterior que tuve con aquella echadora de cartas. "No me estás creyendo, lo sé. Piensas que soy una iluminada, una simple vividora, que quiere sacarte el dinero. Pasarán muchos años antes de que me creas. Y, entonces, no podrás acudir a mí, tendrás que guiarte por tu instinto...".

Se referían a ellas como "las tres brujas". Tres europeas que Europa no quiso para sí. Tres mujeres que huyeron, sucesivamente, de la guerra civil española y del infierno nazi.