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No somos pocos los que compartimos la opinión de que la tercera temporada de Twin Peaks no solo fue la mejor teleserie de 2017, sino también la mejor producción de ese año, en general. Su creador, David Lynch, ya definió la primera entrega de Twin Peaks (1990-1991) como "una película en televisión", y esta premisa es aplicable a su continuación.

Por culpa de esa bipolaridad que nos impone internet, parece que debemos formular nuestras opiniones de forma rotunda. Ya saben, dejándolas en el aire, casi sin justificación. Un libro, un cómic o una película son prodigiosamente buenos o espantosamente malos. Y eso hay que decirlo a quemarropa, antes de frenar en seco porque se acaban los 140 o 280 caracteres de turno.

La imagen de ese Matt Damon empequeñecido, dispuesto a reinventar su vida en una ciudad liliputiense, puede ser interpretada como una metáfora de su propia crisis existencial. Por otro lado, esta fábula de Alexander Payne, bajo su apariencia de comedia de ciencia-ficción, sugiere también una identificación entre esos seres reducidos al tamaño de duendes y la única salida que le queda al ser humano para escapar de una catástrofe económica o medioambiental: buscar la euforia sin hacerse notar, reducir los gastos... En definitiva, decrecer.

No todo es salvar el planeta de invasores extraterrestres en el mundo de los cómics, y tampoco tiene por qué serlo en las adaptaciones cinematográficas de esos mismos cómics (o “novelas gráficas”, para los que se quieran sentir adultos).



Basada en dos trabajos de Andre Dubus, Ya no somos dos es un drama sexy y provocador sobre la vida marital y sus decepciones. La película nos muestra la relación entre un hombre casado y la mujer de su mejor amigo y nos cuenta cómo esa unión rompe el equilibrio de cada una de las parejas, culminando con una fuerte discusión entre las dos mujeres.



Shakesperiana, extravagante, sensual, violenta, divertida... Corazón Salvaje es, sin duda, una de las mejores películas del genial director David Lynch. Inspirada por la novela de Barry Gifford y con una banda sonora compuesta por Angelo Baladamenti, es una obra maestra imprescindible.

Creadores de sombras narra las tensiones existentes en el seno del equipo creador de la primera bomba atómica. Y lo hace con gran alarde documental, reconstruyendo minuciosamente el perfil de cada uno de los presentes en tan infeliz alumbramiento.