graciasportadadefesq

La carrera de la cineasta Kathryn Bigelow suele dividirse en dos fases: la inicial, con excelentes cintas de acción no a la sombra, pero sí en la órbita de James Cameron (Le llaman Bodhi, Días extraños) y una etapa post 11-S, con intensos thrillers de tono pseudo-documental, que parten de escenarios reales y están dotados de cierto contenido sociopolítico (En tierra hostil, La noche más oscura). Este segundo tramo le ha proporcionado a la directora un prestigio entre la cinefilia “seria”, e incluso los Oscars más importantes de 2010 por En tierra hostil.

Con los años, algunos hemos ido almacenando certezas en las que refugiarnos cuando acecha la controversia. Supongo que este código personal resulta especialmente útil en casos como éste: una espléndida cinta inspirada en la persecución de Osama Bin Laden por parte de la CIA.



Kathryn Bigelow, una de las pocas directoras de cine de acción de Hollywood (Días extraños, Le llaman Bodhi), decidió hacer la versión cinematográfica de la novela de Anita Shreve en cuanto la leyó.

En esta producción soberbia, excelente, dura, sin complejos, Kathryn Bigelow nos narra la vida de un grupo de artificieros estadounidenses en tierra iraquí.