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John Dee

La primera vez que escribí sobre John Dee fue allá por el 2003, cuando estaba redactando mis Magos y Reyes, el sexto de mis libros. El bueno de John Dee, que ha pasado a la historia por sus supuestas conversaciones con ángeles. Unas conversaciones para las que necesitaba un intermediario, que no era otro que Edward Kelley, un ayudante de boticario que decía tener capacidad para entrar en trance y ponerse en contacto con toda suerte de espíritus.

A comienzos de 2016, con motivo de una exposición en el Royal College of Physicians (RCP) de Londres, se realizó una placa de rayos X del famoso cuadro de Henry Gillard Glindoni (1852-1913) en el que aparece la reina Isabel visitando a Dee, en su casa de Mortlake.