Trestesauros500

La película First Man muestra un retrato heroico y mitológico –típico en el cine de Estados Unidos– del programa espacial de la NASA Apolo 11; y lo hace a través de la figura de su comandante Neil Armstrong, un hombre física y mentalmente extraordinario.

Mientras escribo, todavía sigue viva esa absurda creencia que niega la llegada de astronautas a la Luna. No tengo gran interés en comprender a quienes se aferran a esta conspiranoia, pero sí me atrevo a recomendarles esta magnífica película, en la que se detalla el grado de sufrimiento y de investigación que supuso esta proeza.

El título español de esta película resulta tan descriptivo como poco chisposo, teniendo el cuenta lo sonoro del original: Chappaquiddick. Ese impronunciable nombre es el de una isla de Massachusetts en la que Ted Kennedy, el único superviviente de los famosos hermanos, se vio involucrado en un asunto más que turbio en las mismas fechas en las que el Apollo 11 llegaba a la Luna, siguiendo el plan iniciado por John F. Kennedy.

¿El Terminator convertido en un abuelo protector? La idea parece tan descabellada como una versión infantil de Aliens. Sin embargo, el cine de los ochenta se readapta con tanta frecuencia, y desde tantos ángulos, que uno consigue sobreponerse a esa premisa sin demasiado esfuerzo.

El amanecer del planeta de los simios habría sido inconcebible sin Flecha rota (1950), de Delmer Daves. A decir verdad, nos hallamos ante un magnífico western en el que los apaches son sustituidos por primates modificados genéticamente, y los colonos por una comunidad de humanos que ha sobrevivido al apocalipsis. En este sentido, la cinta es una proeza narrativa, que ilumina un soberbio escenario de ciencia-ficción –el colapso postindustrial anunciado por Mad Max– y lo recrea con el clasicismo heredado del mejor cine del Oeste.