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En sus más de seis décadas de existencia, el Rey de los Monstruos ha variado de aspecto y de personalidad, protagonizando películas de todo tipo. Si el film original (Japón bajo el terror del monstruo, dirigido por Ishirō Honda en 1954) era un reflejo de los traumas de un país sacudido por la guerra y el átomo, donde el lagarto era una encarnación imparable del horror radiactivo, en algunos films posteriores Godzilla llegó a ser el héroe, enfrentándose a otras criaturas gigantes y a invasiones extraterrestres en historias de ciencia-ficción dirigidas al público más joven.

Entrevista a Gojira

Con una salud envidiable, uno de los actores internacionales más reconocidos cumple sesenta años en la profesión. Nos referimos a la internacional estrella nipona Gojira –Godzilla para los occidentales–, quien sigue provocando la admiración de sus numerosos fans y la chanza y chirigota de otros tantos espectadores menos aficionados a la destrucción lúdica.

Antes de esta, otras muchas películas han reflejado la pasión destructiva de Godzilla. El tema principal de la saga es fácil de resumir: una bestia antediluviana, nacida de la pesadilla atómica japonesa, sembraba el caos en los primeros filmes, y luego, en una larga lista de secuelas, empezó a enfrentarse a otros leviatanes, defendiendo tangencialmente a la humanidad.

A comienzos de los cincuenta, la experimentación atómica era un tema demasiado actual como para que la ciencia-ficción no lo abordara con frecuencia. Las nubes radiactivas no sólo despertaron de su milenario sueño a feroces saurios del Jurásico; también hicieron de las suyas en la constitución genética de seres aparentemente inofensivos.