THE CULT: la revista de la tercera cultura http://thecult.es Wed, 24 May 2017 09:54:00 +0000 Joomla! - Open Source Content Management es-es "Un corazón atribulado", de George R. R. Martin http://thecult.es/libros/un-corazon-atribulado-de-george-r-r-martin.html http://thecult.es/libros/un-corazon-atribulado-de-george-r-r-martin.html

George R.R. Martin no es sólo un autor de fantasía, sobre todo si lo interpretamos en la faceta artesana que adquiere este oficio. Es, además, un escritor de asombrosa versatilidad, conocedor de los mil y un nombres que los diccionarios dan a la palabra literatura.

Que no se asusten y que vengan, pues, todos los lectores dispuestos a la sorpresa: Martin sobrepasa con creces la feliz moda de Juego de Tronos y demuestra que, tras décadas frente al teclado, acumula una obra tan diversa como portentosa.

Puede parecer un asunto de escasa monta, pero empiezo a tener la impresión de que los seguidores de Martin se dividen, generacionalmente, entre quienes lo descubrieron en los ochenta como autor de guiones, novelas y relatos de culto, y quienes han empezado a admirarlo con la saga Canción de Hielo y Fuego. Unos y otros se diferencian por la edad y por el ánimo con el que valoran al propio narrador, pero en este campo, como ahora verán, no hay distancia que no pueda superarse con la bibliografía adecuada. De ahí que sea tan recomendable, para unos y otros, la lectura de estas antologías retrospectivas (Autobiografía literaria, en tres tomos), en las que el pasado literario de Martin se ordena de la mejor manera posible: con los comentarios del propio narrador introduciendo cada uno de los textos seleccionados.

El tercer volumen, como era de esperar, es otra maravilla y refleja de nuevo la ambición de su artífice. Esta edición española corresponde a la segunda mitad de Dreamsongs: A RRetrospective (Victor Gollancz Ltd, 2006), e incluye una doble contribución de Martin al exuberante universo Wild Cards, todo un evento superheorico en la década de los ochenta: "En el caparazón" ("Shell Games", 1987) y "Del diario de Xavier Desmond" ("From the Journal of Xavier Desmond", 1988).

Asimismo, bajo el epígrafe Un corazón atribulado ‒título de aires faulknerianos‒, leemos cuatro relatos de muy variada vocación que ya aparecieron en el volumen Portraits of His Children (Dark Harvest, 1987): "Asedio" ("Under Siege", 1985), esa aplicación de la teoría cuántica al ajedrez que viene a ser "Variantes sin salida" ("Unsound Variations", 1982), "La flor de cristal" ("The Glass Flower", 1986) y "Retratos de sus hijos" ("Portraits of His Children", 1985), que fue galardonado con el Nebula.

Completando este soberbio repertorio, descubrimos el thriller de terror "Tráfico de piel" ("The Skin Trade", 1988), que ya había sido editado en Quartet: Four Tales from the Crossroads (2001). A modo de colofón, Martin nos regala una nouvelle magnífica, que se ambienta, a modo de precuela, en los Siete Reinos de Poniente ‒atención, fans de Martin‒ y que leemos acá por vez primera. ¿Su título? "El caballero errante" ("The Hedge Knight", 1998), y sus protagonistas, Ser Duncan el Alto y su escudero Egg.

Antes mencioné a Faulkner, y lo recupero en este último párrafo, citando las líneas que Martin emplea como divisa de este volumen: "Los conflictos de un corazón atribulado son lo único que confiere valor a un texto, son lo único sobre lo que merece la pena escribir". Podrán comprobarlo, sin duda, en esta estupenda antología.

Sinopsis

Con la experiencia adquirida en Hollywood como guionista, la narrativa de George R. R. Martin ganó en audiencia y complejidad al tiempo que transgredía las fronteras del fantástico y daba vida a personajes que han arraigado con fuerza en el imaginario del siglo XXI. Pero siempre con una constante: son personajes vinculados a escenarios muy específicos y, ya sean futuristas, fantásticos o terroríficos, codifican en sí mismos sus conflictos internos al tiempo que permean cada aspecto de su carácter.

El colofón de esta completísima recopilación recoge, para disfrute de lectores antiguos y nuevos, una muestra del trabajo de Martin en la serie Wild Cards, su personalísima reelaboración del mito de la licantropía en “Tráfico de piel”, un juego diabólico en “La flor de cristal”, y la novela corta “El caballero errante”, con las primeras andanzas de Dunk y Egg en los Siete Reinos, años antes del inicio de Juego de tronos.

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correo@thecult.es (Guzmán Urrero) Libros Thu, 06 Apr 2017 14:43:06 +0000
"Híbridos y engendros", de George R.R. Martin http://thecult.es/libros/hibridos-y-engendros-de-george-r-r-martin.html http://thecult.es/libros/hibridos-y-engendros-de-george-r-r-martin.html

Hay cuatro cosas que me apasiona encontrar en este volumen: intriga, fantasía, terror y madurez literaria. Híbridos y engendros, segundo tomo de los tres que Gigamesh ha editado con la narrativa breve de George R.R. Martin, plantea un reto muy agradecido para el lector, tanto por su poderosa energía como por lo bien engrasado de su estructura.

Sé que hablar de estructura al referirse a una colección de cuentos puede resultar excesivo. Al fin y al cabo, cada relato está encapsulado en sí mismo, más allá del estilo que puede compartir ‒o no‒ con los demás. Sin embargo, en esta ocasión contamos con varios detalles que sirven para hilvanar el conjunto. Para empezar, los relatos están ordenados de un modo que entreteje sensaciones, como si todos ellos formasen una polifonía coherente. Reforzando esa impresión, nos encontramos con que, aquí y allá, Martin incluye alusiones biográficas y otros datos contextuales que nos permiten asumir como un todo esta serie de cuentos y guiones televisivos.

Quien desconozca la obra del escritor más allá de Canción de Hielo y Fuego, se sorprenderá con el magistral manejo que hace de géneros como el terror o la ciencia-ficción. Como punto de partida, nos encontramos aquí con El hombre de la casa de carne (1976), un texto de auténtica pesadilla, y al mismo tiempo conmovedor, ambientado en un futuro en el que los cadáveres son zombificados para los más peculiares menesteres, bajo el control de una suerte de telépatas.

Salir de este relato y penetrar en la trama de Recuerdos de Melody (1984) ‒que me recuerda poderosamente los cómics de Warren Publishing‒ nos mantiene en un escenario de miedo, melancolía y trepidación emocional. Pero es justo ahí, en ese punto, cuando el lector ya está listo para disfrutar del que, en mi opinión, es el mejor cuento de todos los que ha escrito Martin a lo largo de su carrera: Los reyes de la arena (1979), una historia originalísima, protagonizada ‒digámoslo así‒ por unas turbadoras mascotas alienígenas.

Se trata, sin duda, de una obra maestra, ante la cual palidecen otros títulos aquí incluidos, como Nómadas nocturnos (1981), y eso que esta última es también una pieza de calidad superlativa, trazada con un elegante equilibrio entre la space opera y el horror cósmico.

Cualquier aficionado al terror leerá febrilmente El hombre con forma de pera (1988), y sobre todo, El tratamiento del mono (1984), donde la inimitable voz de Martin extrae inquietud de cada párrafo, situándose a la altura de los grandes maestros del género. Y eso que el argumento de este último relato, en apariencia, es casi un juego surrealista, con su pizca de humor negro y su buena dosis de obsesión.

Quienes conozcan ese celebrado libro que es Los viajes de Tuf (1987), agradecerán que aquí se incluyan dos narraciones protagonizadas por otro inefable personaje, el ingeniero ecológico Haviland Tuf, Una bestia para Norn y Guardianes.

Otro motivo de júbilo: a modo de colofón, cierran el volumen dos guiones muy llamativos, uno escrito para The Twilight Zone y otro diseñado para el episodio piloto de una serie que nunca llegó a las pantallas (¿Quién lo diría, verdad?).

Aunque uno se obstine en luchar contra ello, el ritmo de lectura que impone Martin es casi frenético. ¿Para qué pedir credenciales literarias cuando un autor engancha de esa manera? En todo caso, los más suspicaces pueden estar tranquilos, porque hablamos de un narrador que, además de escribir textos sumamente amenos, siempre mantiene ardiendo la llama de la inteligencia.

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Sinopsis

En el afán de reflejar los conflictos del ser humano, George R. R. Martin explora diversos escenarios fantásticos en los que la mezcla de géneros cristaliza en una pléyade de narraciones inolvidables. Una galería de personajes variopintos, no siempre humanos, sacuden nuestros deseos y miedos más íntimos dejando una indeleble huella emocional a su paso.

Junto a verdaderas perlas del género como "Los reyes de la arena" o "El tratamiento del mono", en este volumen también viajaremos con el Arca del extravagante y asombroso Haviland Tuf (y sus inseparables gatos) y nos adentraremos por primera vez en los mundos que creó para la televisión.

George R. R. Martin nació en 1948 en Bayonne (Nueva Jersey, EE.UU.), y en la actualidad reside en Santa Fe (Nuevo México, EE.UU.). Hijo de un estibador de familia humilde, su anhelo por conocer los destinos exóticos de los navíos que veía zarpar de Nueva York fue uno de los motivos que lo impulsaron a escribir fantasía y ciencia ficción.

Licenciado en periodismo en 1970, en 1977 publicó su primera novela, Muerte de la luz, libro de culto dentro del género y obra cumbre de la ciencia ficción romántica. Desde 1979 se dedica por completo a la escritura, y de su pluma han surgido títulos como Una canción para Lya o Sueño del Fevre, donde su prosa sugerente y poética aborda temas tan poco usuales en el género como la amistad, la lealtad, el amor o la traición, desde una perspectiva despojada de manierismos pero cargada de sensibilidad. Como antólogo cabe destacar su trabajo a cargo de Wild Cards, antología de mundos compartidos con temática de superhéroes, de gran prestigio.

A partir de 1986 escribe guiones y colabora en series televisivas como En los límites de la realidad o La bella y la bestia, además de realizar tareas de producción en diversos telefilmes. En 1996 empieza a publicar la serie de fantasía épica Canción de hielo y fuego, éxito de ventas en Estados Unidos y auténtico revulsivo del género fantástico.

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Gigamesh. Reservados todos los derechos.

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correo@thecult.es (Guzmán Urrero) Libros Fri, 29 Apr 2016 17:21:08 +0000
"Luz de estrellas lejanas", de George R.R. Martin http://thecult.es/libros/luz-de-estrellas-lejanas-de-george-r-r-martin.html http://thecult.es/libros/luz-de-estrellas-lejanas-de-george-r-r-martin.html

Gracias a Canción de hielo y fuego, el vuelo imaginativo y la destreza narrativa de George R.R. Martin han merecido una fama global. Obviamente, todos los seguidores del escritor celebran esa popularidad y su acceso al mainstream. Sin embargo, quienes admiran a Martin desde hace décadas pueden sentir que una multitud de neófitos se ha apoderado de ese culto que, en otro tiempo, era cosa de minorías.

Luz de estrellas lejanas, la primera entrega de la Autobiografía literaria de Martin, puede provocar esa impresión. Tengo entre mis manos este libro, espléndidamente editado por Gigamesh, y al revisar su índice, lleno de relatos de la primera etapa del escritor, me asalta el recuerdo de lecturas que celebré a mediados de los ochenta. En concreto, pienso ahora en dos recopilaciones de cuentos ‒Canciones que cantan los muertos (Martínez Roca, 1986) y Una canción para Lya (Caralt, 1982)‒ que los aficionados a la fantasía nos recomendábamos como quien reclama para sí la exclusiva de un fabuloso descubrimiento.

Aquello, por lo demás, tenía cierto mérito, porque la edición de Caralt lucía una de las portadas más horrendas e inapropiadas de las que guardo memoria, sólo un poco menos espantosa que la perpetrada por Acervo al publicar en 1982 Sueño del Fevre.

Reencontrarse con estos y otros cuentos de Martin ‒en esta ocasión, bien traducidos, ordenados temática y cronológicamente, con presentaciones autobiográficas del autor‒ es toda una fiesta para los viejos lectores del autor de Muerte de la luz.

Editado originalmente en 2003 (Dreamsongs: A RRetrospective, Subterranean), este volumen apasionará tanto a los fans de la nueva generación como a aquellos que se sienten fieles a este prodigioso narrador desde hace décadas.

De hecho, la predilección literaria por Martin ya se justifica, por sí sola, con estos soberbios relatos, cargados de imaginación, asombro e inteligencia. ¿Cómo resistir la tentación de seguir a sus protagonistas, muchas veces atrapados en universos de una radical ambigüedad, en los que el desencanto es compatible con la pasión?

En estas historias, lo inesperado viene en ayuda de lo cotidiano, y los géneros se mezclan con naturalidad, de forma que el romance, el misterio, el horror o la fantasía estelar se recomponen y encaran su faceta más adulta. Quizá en eso consiste parte de su fascinación. Al fin y al cabo, los cuentos de Martin son, por encima de todo, buena literatura, escrita por un narrador extremadamente pulcro y enérgico, dispuesto a cobrar la herencia que recibe de los grandes maestros de la fantasía.

Para comprobarlo, basta con paladear algunos de los platos fuertes de esta colección: La ciudad de piedra, El camino de la cruz y el dragón, Cuando llega la brumabaja, El dragón de hielo... y por supuesto, esa estupenda novela breve que es Una canción para Lya.

No alcanzo a ver razón alguna para que los devotos de George R.R. Martin no corran ahora mismo hasta la librería más próxima para hacerse con un ejemplar de esta obra. En ella encontrarán todo el lujo narrativo del que es capaz este novelista y también ‒o quizá debería decir sobre todo‒ el relato en primera persona de cómo llegó a ser un escritor tan completo y versátil.

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Sinopsis

Antes de convertirse en un fenómeno internacional de ventas gracias a la adaptación televisiva de la saga Canción de hielo y fuego, la carrera literaria de George R. R. Martin había progresado con discreción desde finales de los años setenta. Su éxito actual no ha sido flor de un día, pero el respeto y la adoración de sus lectores han sido siempre crecientes, y en su haber se cuentan textos como Muerte de la luz, “Los reyes de la arena” y Sueño del Fevre, verdaderos clásicos del fantástico contemporáneo.

En esta recopilación de tintes autobiográficos, Martin presenta a sus lectores antiguos y nuevos la mejor narrativa breve que ha publicado a lo largo de su fructífera trayectoria literaria. Una extensa gama de relatos agrupados por etapas y aderezados con una crónica personal modesta y cautivadora, que conforma un retrato apasionante de los procesos creativos y de aprendizaje de un escritor que ha alcanzado la categoría de maestro.

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Gigamesh. Reservados todos los derechos.

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correo@thecult.es (Guzmán Urrero) Libros Tue, 22 Dec 2015 22:58:53 +0000
¡Pues ahora ya no me gusta! http://thecult.es/opinion/pues-ahora-ya-no-me-gusta.html http://thecult.es/opinion/pues-ahora-ya-no-me-gusta.html ¡Pues ahora ya no me gusta!

Todo comienza, por ejemplo, con un lector de la saga Canción de Hielo y Fuego. Estamos a comienzos del siglo XXI, y alguien le ha recomendado este violento y tumultuoso folletín escrito por el magnífico George R.R. Martin como alternativa a un género literario, la fantasía heroica, superpoblada por elfos y pobres derivados roleros de El Señor de los Anillos.

El individuo en cuestión lee los libros publicados hasta el momento y no cabe en sí de gozo. Le gustan tanto que no deja de recomendárselos a sus amigos, familiares y conocidos. Se queja de que no tengan más repercusión de la que tienen.

Pasa un tiempo y se habla de una posible adaptación a la pantalla. Reza y clama en Internet para que no se trate de una película. La complejidad de la historia demanda una serie de televisión. Pero una buena serie, con dinero y sin cortapisas censoras. “Lo suyo sería una serie de HBO”, escribe en el ciberespacio (coincidiendo con la mayoría de los fans). “Una serie como, por ejemplo, Roma”.

Roma ha sido alabada por el propio novelista en su LiveJournal.

Se anuncia oficialmente el rodaje de la serie. “Tyrion NO puede ser otro actor que el señor bajito de Vías Cruzadas (The Station Agent)”. En eso coinciden también todos los seguidores de la saga.

Bien, la serie ya es una realidad. El casting es perfecto –Peter Dinklage incluido–. Tras ver el primer episodio, los fans levitan: lo han clavado. Sí, hay pequeños cambios, pero lo han clavado. ¡Es justo lo que estábamos pidiendo! ¡Ahora todo el mundo sabrá por qué dábamos tanto la tabarra con esta maravilla literaria!

La serie se convierte en un éxito. Casi en un fenómeno. Entonces comienza ese desagradable hormigueo. ¿Por qué todo el mundo habla tanto de la serie? ¿Dónde estaban cuando nosotros defendíamos las novelas y nadie nos hacía caso? ¡Canción de Hielo y Fuego es NUESTRA! ¿Qué es eso de Juego de Tronos?

De repente, esos mínimos cambios que antes no nos importaban se convierten en imperdonables traiciones a las novelas. ¡Qué demonios! ¡Incluso las nuevas entregas literarias son un insulto a las primeras novelas! ¡Martin es un vendido! ¡Odio esta saga!

Es sólo un ejemplo de miles. Posiblemente, usted lo haya vivido en sus carnes. Algo que adoramos y que queremos que triunfe termina por triunfar… y no nos gusta. ¡Yo conocía antes que nadie a Vetusta Morla! ¡Fulanito SE HA VENDIDO!

Es casi como que te quitaran un trocito de lo que te define y pasara a ser de dominio público. Es como si tu churri se fuera con otra persona…

¿Qué es eso de Star Wars? ¡Siempre se llamó La Guerra de las Galaxias! Nos fastidia que los novatos o los modernos se intenten apropiar o conviertan en banal moda nuestros objetos de devoción, y el recurso automático es tratar de arrancar de nuestra alma ese amor y pisotearlo.

¿Es inevitable? No si uno es fuerte, y si se da cuenta de que las modas pasan. Desde aquí recomendamos que no se ceda a este tipo de rechazos. Acabará usted siendo una persona amargada que odia todo.

Piense que la música, el cine, los libros… hasta los logros deportivos son cosas que se pueden aislar: no importa si los hipsters de repente cantan las bondades de Los Goonies y es irrelevante que Mel Gibson tenga un pésimo beber.

¿Y qué si El Manantial “es la Biblia de los fracasados de derechas”? Es más, a la hora de valorar sus creaciones, ¿qué importa que Polanski, Woody Allen o Victor Salva sean unos asaltacunas?

Si a usted le gusta el film de Richard Donner, gozó con Apocalypto, disfrutó con la narración de Ayn Rand o le agradan El Quimérico Inquilino, Annie Hall o Jeepers Creepers… ¿por qué dejarse influir por factores ajenos a la propia obra?

Lo que uno tiene que hacer es disfrutar de dicha obra, dejando de lado el dinero que ha costado hacerla, la vida privada del autor o el tipo de gente a la que gusta (o disgusta).

¿De repente Juego de Tronos es un bombazo mundial? Bien, en el peor de los casos, eso significará un montón de dinero para el autor. Y después de los buenos –y malos– momentos que nos ha hecho pasar, yo creo que se lo merece.

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

 

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correo@thecult.es (Vicente Díaz) El arte de comunicar Tue, 15 Apr 2014 21:31:28 +0000
Un estudio analiza el fenómeno televisivo "Juego de tronos" http://thecult.es/television/un-estudio-analiza-el-fenomeno-televisivo-juego-de-tronos.html http://thecult.es/television/un-estudio-analiza-el-fenomeno-televisivo-juego-de-tronos.html Un estudio analiza el fenómeno televisivo

Investigadores de la Universidad de Sevilla han publicado un libro colectivo sobre el estudio del fenómeno televisivo Juego de tronos. La obra abarca aspectos que van desde la adaptación de la novela al producto audiovisual hasta su componente histórico y el análisis de la campaña promocional que ha realizado el canal de televisión para lanzar este producto en España.

Una veintena de investigadores y profesores de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla han publicado un libro colectivo sobre el estudio del fenómeno televisivo Juego de tronos. Según los autores, la obra pretende ser un acercamiento a las dos primeras temporadas desde todas las perspectivas posibles.

La investigación abarca aspectos que van desde la adaptación de la novela al producto audiovisual hasta su componente histórico o el análisis de la campaña promocional que ha realizado el canal de televisión para lanzar este producto en España.

La saga literaria Canción de hielo y fuego creada por George R. R. Martin, cuya adaptación está llevando a cabo el canal estadounidense HBO, se ha convertido en una de las producciones televisivas con mayor éxito de audiencia y repercusión internacional de los últimos tiempos. La serie Juego de tronos se enmarca en la noción de fantasía audiovisual a través de una compleja narrativa hiperserial y una excelente puesta en imagen, señalan los investigadores.

El libro se titula Reyes, espadas, cuervos y dragones. Estudio del fenómeno televisivo Juego de tronos y ha sido coordinado por Javier Lozano Delmar, Irene Raya Bravo y Francisco J. López Rodríguez. En la obra, los autores presentan un completo análisis audiovisual de la serie, estudian la maquinaria publicitaria, hacen un repaso por los cambios efectuados con respecto a las novelas y presentan detalles de los personajes desde sus características, identidad y estudios de género, entre otros aspectos.

Fantasía y realismo

A pesar de ser una serie de fantasía, Juegos de tronos "está cargada de realismo, es también una serie histórica llena de mitología, de fundamentos religiosos, que llega a ser un reflejo de la vida diaria y tiene semejanzas con la política actual”, señala Raya.

En el aspecto audiovisual, este libro compara fotogramas de la serie con obras de pintores románticos como John William Waterhouse y publica declaraciones inéditas y exclusivas del equipo de sonido de la serie de televisión donde se analiza su universo sonoro.

La publicidad y la razón de su éxito internacional también son analizadas por estos expertos de la Universidad de Sevilla. “HBO ha invertido grandes sumas en publicitar esta producción de la que están pendiente seguidores de todo el mundo, ya no somos meros espectadores sino que nos implicamos en esa serie que nos gusta y estamos a la espera de la siguiente temporada”, añade la investigadora.

Internet y cortes publicitarios

Los expertos aseguran que la caída de audiencias de este tipo de superproducciones en España se debe a diversas razones. “Cuando llegan a España muchos de los espectadores ya la han visto por internet, las cadenas buscan el máximo beneficio económico en el menor tiempo posible y si no es un éxito de audiencia se retira de la parrilla y además se emiten con demasiados cortes publicitarios”.

Pero no solo se trata de intereses económicos, sino que también influyen aspectos socioculturales. Este tipo de series fomenta la integración a un grupo social y forma parte de la denominada quality television, donde el género no marca la calidad de la serie sino su contenido, con nuevos formatos, temática arriesgada y diferente, estrategias de grandes exteriores y gran inversión en publicidad. “Las series españolas se dirigen a otro tipo de público, más familiar, y de un modo u otro sigue estando siempre presente la comedia”, concluye Irene Raya.

Fuente: Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de Sevilla

Cortesía de SINC, Servicio de Información y Noticias Científicas.

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correo@thecult.es (US) Televisión Fri, 05 Apr 2013 23:11:29 +0000
George R.R. Martin: "Que me comparen con Tolkien es un gran elogio" http://thecult.es/entrevistas/george-rr-martin-que-me-comparen-con-tolkien-es-un-gran-elogio.html http://thecult.es/entrevistas/george-rr-martin-que-me-comparen-con-tolkien-es-un-gran-elogio.html

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Entre el 17 y el 22 de julio, el Espacio Fundación Telefónica ha dedicado en Madrid diversas actividades a la figura de George R.R. Martin, el autor de Canción de Hielo y Fuego. Para alegría de sus admiradores, ese ciclo de actividades culmina con un encuentro con el propio escritor, que ha aprovechado la oportunidad para desvelar detalles en torno al futuro de la saga y acerca de sus propias manías literarias.

La fecha: domingo 22. La hora: las siete de la tarde. Como era de esperar, el auditorio del Espacio Fundación Telefónica está repleto de seguidores de Martin. Sentados en el escenario, observan al público el presentador Toni Garrido, el propietario y fundador de la editorial Gigamesh, Alejo Cuervo, y la traductora oficial al español de Canción de hielo y fuego, Cristina Macía.

A la derecha de George R.R. Martin, toma notas el mejor traductor que uno podría desear para un encuentro de estas características, Diego García Cruz.

Acostumbrado a este tipo de reuniones, Martin se mece plácidamente en su silla. La voz nasal del escritor rebosa cordialidad, y no tarda ni diez segundos en atrapar la atención de una audiencia heterogénea, pero vinculada por esa admiración que en todos los presentes despierta el mundo de Poniente.

Un clásico moderno

Está claro que la saga es de una textura riquísima. Canción de Hielo y Fuego integra un monumental y creíble discurso histórico en un ámbito eminentemente fantástico. Dado lo que aún le queda por contar, algunos malpensados se preguntan si el autor podrá culminar su hazaña literaria.

«Resulta un tanto morboso –nos dice Martin– ese interés por mi salud. En realidad, estoy bien y mi salud es muy buena... En todo caso, aún me parece un poco irreal que los libros hayan alcanzado esta dimensión, y que haya tantos lectores que los siguen en todo el mundo... De hecho, es algo más que simple lectura, porque la gente juega a partir de su argumento, compra coleccionables, y por supuesto, ve la adaptación televisiva. Incluso se visten con ropas inspiradas en las que llevan los personajes, y lo que es más curioso, llaman a sus perros, a sus gatos y a sus hijos con los nombres de mis personajes... Es más, este mismo fin de semana, en Avilés, durante el Festival Celsius 232, encontré dos parejas que habían llamado a sus hijas Arya y Daenerys.»

Una vez dispuesto a confesarlo casi todo, Martin da a entender que no es nada fácil completar cada uno de los tomos.

«Cuando acabo una novela –explica–, lo que siento es un alivio enorme. El proceso de escribir es bastante difícil. Hay días en los que me encanta lo que hago, y hay otros en los que no hay manera de que las cosas salgan bien. Si he de ser sincero, creo que la mayoría de las veces los escritores oscilamos entre estos dos extremos. O bien odiamos lo que estamos haciendo, o nos encanta. No hay término medio.»

Al margen de esa aparente humildad, muchos hemos leído críticas elogiosas de la saga. Algunas, si se quiere de forma un tanto forzada, llegan a establecer paralelismos entre Martin y el autor de El Señor de los Anillos.

«El hecho de que me comparen con Tolkien –dice el escritor– es un grandísimo elogio. J.R.R. Tolkien es uno de los mejores escritores del siglo XX, y El Señor de los Anillos es la montaña bajo cuya sombra se cobija todo el resto de la fantasía que se ha escrito desde entonces. El Señor de los Anillos redefinió la fantasía como género, y toda la fantasía que se ha hecho después de El Señor de los Anilllos está marcada por esta obra. Incluso los autores que quieren desmarcarse de Tolkien y escribir en un estilo no tolkieniano están reaccionando ante la obra de Tolkien. Así que, insisto, el hecho de que me comparen con él es un gran cumplido.»

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Un poco de historia

Se puede aventurar que Canción de Hielo y Fuego, por su variedad y riqueza, se mueve en un territorio que permite citar a Tolkien y también a Shakespeare. Aunque no son, desde luego, las únicas referencias de Martin.

«El título de la saga, Canción de Hielo y Fuego –comenta–, se inspira en los versos de un poema de Robert Frost, Fire and Ice [publicado en 1920 en Harper's Magazine]: 'Unos dicen que el mundo terminará en fuego, / otros dicen que en hielo'. Se trata de una poesía bien conocida por los lectores angloparlantes, pero no sé si estos versos suenan familiares en España. Esta dualidad vertebra numerosas ficciones, tiene múltiples significados y puede ser leída en diversos sentidos. Yo soy muy aficionado a ese tipo de lecturas... Desde luego, hay numerosas contraposiciones y dualidades de ese estilo en la saga. Por ejemplo, en la religión de Melisandre de Asshai –la creencia en R´hllor, el Señor de la Luz–, la luz se contrapone a la oscuridad. También hay una vasta disparidad en los paisajes que se ven a lo largo de Poniente... Todo ello viene a ser, en cierta forma, un hilo conductor de la obra.»

El final de la epopeya

Esta predisposición del novelista a utilizar materiales literarios de forma ambiciosa se traduce en las dimensiones del relato, en apariencia inacabable.

«En principio –dice Martin–, pretendo ceñirme a la idea de que sean siete tomos... Los dos siguientes se titularán The Winds of Winter y A Dream of Spring. Serán dos libros bastante largos: de unas 1.500 o 1.600 páginas cada uno, que es más o menos el tamaño que tienen Danza de dragones y Tormenta de espadas, que eran los dos más largos de la saga hasta el momento. Con lo cual me quedan unas 3.000 páginas en total por escribir. Me parece que es una jornada laboral bastante cargada la que tengo por delante... De todas formas, espero que solo sean siete libros, y hago especial énfasis en que espero eso. Lo digo porque, a estas alturas, ya no prometo nada... Es la idea que tengo, y veremos si soy capaz de cumplirla. Tengo un objetivo en mente y veremos si lo consigo alcanzar. Sé que suena muy bien lo de decir que hay siete reinos, siete dioses y que van a ser siete libros, pero a mí eso de los siete libros me da un poco igual, porque yo lo considero todo como una única historia. No creo que sea importante el número de tomos en que esté dividida. De cualquier modo, sé cuál va a ser el final y cuál va a ser el destino de algunos de los protagonistas.»

Cuestión de método

La inspiración. Esta es la cuestión definitiva en Canción de Hielo y Fuego. En el flujo de esta ficción épica, Martin construye todo un universo, y por eso mismo cuesta imaginar que no se haya inspirado directamente en hechos reales.

«Yo no hago un roman à clef –nos dice–. No hay ningún personaje de Canción de Hielo y Fuego que esté basado específicamente en una figura real. Tampoco parto, en ningún caso, de una historia auténtica. Lo que sí hago es inspirarme en la gente que conozco, en la Historia, en las noticias que veo... Y bueno, a la hora de trazar el punto de vista de los personajes, me inspiro en mí mismo. Creo que la única persona a la que realmente puedes llegar a conocer totalmente, es a ti mismo, y no es que quiera ponerme aquí existencialista, ni mucho menos, pero... creo que si te vas a poner a escribir, tienes que hacerlo desde tu interior. Así pues, los personajes de la saga se inspiran en mí. Pienso que todos tenemos la capacidad de ser heroicos y nobles, y también tenemos la alternativa de ser terribles y repulsivos. Todos podemos ser héroes o villanos. Ángeles o demonios. Yo, desde luego, no soy la excepción a esa regla.»

La explicación literaria a esta última afirmación es la siguiente: «Quiero a todos mis personajes –comenta el escritor–. Una vez dicho esto, añadiré que hay algunos personajes a los que quiero mucho y que se portan muy bien, y hay otros a los que también quiero mucho, y que no se portan tan bien. Los personajes son como mis hijos: así suelo definirlos. Algunos están bien educados y otros son unos trastos. Tyrion Lannister es mi personaje predilecto, y es el que menos me cuesta escribir. Claro que eso no quiere decir que esté a salvo... [ríe] En mis libros nadie está a salvo. Y no es que tenga manía o que odie a ninguno de mis personajes, pero, como decía, hay algunos que son unas buenas piezas. Theon Greyjoy, entre otros.»

«Si pienso en personajes que me den más trabajo, diría que el más difícil de todos es Bran Stark, principalmente porque se trata del más joven de toda la saga. En el primer libro, Bran tenía siete años. Además, es un personaje con un punto de vista, y eso me resulta muy difícil porque no sé como meterme en la cabeza de un crío de siete años. No tengo a un niño de esa edad en mi entorno para observarle, y aunque recuerdo que yo mismo he tenido esa edad, no recuerdo mucho más de esa etapa. No recuerdo su psicología. Por eso mismo supone para mí todo un reto.»

«Bran me cuesta trabajo por su edad –añade–, y porque es el que más tiene que ver con la magia. La magia es un elemento clave del género fantástico, eso está claro. Pero hay que utilizarlo de la manera correcta. Un exceso de magia puede malograr una novela de fantasía, y eso ha pasado en muchas ocasiones. Yo utilizo la magia, pero procuro hacerlo en pocas ocasiones, repartidas en el tiempo.»

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Un viaje literario

En Canción de Hielo y Fuego, las técnicas de la intriga y del suspense en la saga son, en parte, muy similares a las que emplean los guionistas televisivos. Sin embargo, George R.R. Martin no sigue el método más habitual entre los autores que trabajan para la televisión.

«A diferencia de otros escritores –nos explica–, no hago borradores muy detallados. Desde luego, conozco de antemano el arco argumental, pero evito la planificación minuciosa. En este sentido, me gusta comparar el proceso de escritura con un viaje. Si decides conducir desde Madrid hasta Moscú, conoces la envergadura del trayecto y su reflejo en el mapa. Sabes que tienes que pasar por Francia y Alemania, etc., etc... Pero no necesariamente sabes dónde vas a detenerte para cenar el primer día, y asimismo desconoces si vas a encontrar un tramo en obras, o si vas a conocer a un interesante autoestopista a mitad de camino... Esas son las aventuras que vas descubriendo a lo largo de la travesía, y eso es lo mismo que me sucede cuando me enfrento a la escritura. Conozco el destino, las principales rutas narrativas que voy a tomar y los principales incidentes de la historia. Pero hay ciertas cosas que voy descubriendo a medida que avanzo. Cosas que, a veces, me sorprenden. Ya sé que no es necesariamente el método más eficiente. Puede conducirme a callejones sin salida y a territorios pantanosos, y eso me obliga a retroceder, para rescribir en otra dirección. Pero a mí me funciona y me hace feliz. Sé que otros colegas planificarían todo hasta el último detalle, pero, por lo que a mí respecta, eso le quitaría toda la diversión al proceso.»

Martin y su experiencia en España

No hay duda de que el editor español de MartinAlejo Cuervo, el responsable de Gigamesh– tiene muchas razones para sentirse orgulloso.

«Alejo –comenta el novelista– da a entender que, en la edición de la saga en España, todo ha sido una cuestión de suerte. Puede que algo de suerte sí que haya habido, pero creo que también hay una gran voluntad, que está clara, por publicar algo basado únicamente en su calidad literaria y no basado en un posible éxito comercial. Aunque haya quien no se lo crea, no he sido siempre un superventas. He tardado cuarenta años en tener éxito. Antes de que Gigamesh comenzara a publicar mis novelas, otra media docena de editoriales españolas habían publicado libros míos. Libros que habían sido recibidos con un silencio atronador en el mercado español, con unas ventas mínimas... Supongo que no todo era culpa mía. Por ejemplo, parte de la culpa de que no funcionara Sueño del Fevre, que había tenido bastante éxito en diversos países, se debe a que en España, cuando salió a la venta en 1983, tenía la portada más fea de la historia de la humanidad. Cuando Alejo compró los derechos de mi obra, pudo hacerlo porque otras editoriales los habían tenido y habían renunciado a ellos. Así que hay que reconocer el trabajo tan bueno que ha llevado a cabo, y no sólo mencionar la suerte.»

Cómo se hace una teleserie magistral

Inevitablemente, en esta charla con el escritor sale a relucir la curiosidad que todos sentimos por la tercera temporada de la adaptación televisiva de la saga.

«David Benioff y Daniel B. Weiss, los creadores de la serie –dice Martin–, van a dirigir juntos un episodio de la tercera temporada. Es la primera vez que ejercen como realizadores. Parece que no les basta con escribir los guiones de siete de los episodios de cada temporada, ser los productores y gestionar las relaciones con la cadena y con los estudios. Encima quieren dirigir alguno de los capítulos. En cuanto a mí, no estoy tan loco como para realizar ningún capítulo, ni en esta temporada, ni en ninguna otra. Yo me quedo con lo mío que es, simplemente, escribir los libros.»

«Más que discusiones –continúa–, lo que tenemos Benioff, Weiss y yo son debates. Solemos tener distintos puntos de vista... Por ejemplo, uno de los temas en los que suele provocar más debate es la selección del elenco. Normalmente, la primera criba la lleva a cabo el director de casting, que suele presentarnos, cada vez que surge un nuevo papel, a veinte candidatos para interpretarlo. Eso lo hace tras una criba en la que posiblemente haya evaluado a más de doscientos intérpretes. Él nos pasa esa lista de veinte, y vemos toda una serie de cintas con las pruebas. Después, nos reunimos Dave, Dan y yo, y nos ponemos a debatir acerca de quién nos parece el candidato idóneo para interpretar según qué papel. No siempre estamos de acuerdo, pero solemos resolverlo con conversaciones más que con discusiones... En realidad, ése es el proceso habitual en la producción cinematográfica y televisiva, y en cualquier otro medio que implique colaboración entre distintos profesionales. En lo que yo sí tengo la última palabra es en lo relativo a los libros. Cuando ejerzo como escritor, ahí sí que soy el productor, el director, el director de casting, el de los efectos especiales y hasta el tipo que monta los decorados. Por el contrario, en lo que concierne a la serie de televisión, la última palabra suelen tenerla tanto Benioff como Weiss, y aun así, no siempre son quienes toman la decisión final. A decir verdad, la última palabra la tiene HBO, porque como todo el mundo sabe, quien paga es quien más cosas puede decir, y más en un caso como éste, en el que te puedes estar jugando sesenta millones de dólares.»

«Alan Taylor –añade– no va a dirigir ningún capítulo de la tercera temporada de la serie. Fue uno de los principales realizadores durante la primera y la segunda temporadas, pero lamentablemente hizo un trabajo tan bueno que le han contratado para rodar la segunda parte de ThorThor: The Dark World– que se está filmando en Inglaterra. Así que lo único que puedo hacer es desearle toda la suerte del mundo, porque me parece un director fantástico.»

Material para curiosos

Como es obvio, Martin no es ajeno a nuestro deseo de saber más en torno a Canción de Hielo y Fuego. De ahí que se haya involucrado en una monografía que responderá a esa demanda.

«Estoy trabajando en un tomo –explica– en el que básicamente lo que voy a hacer es una recapitulación histórica de Poniente. Se va a llamar The World of Ice and Fire y los autores van a ser Elio García y Linda Antonsson, que crearon la web de Westeros.org hace ya mucho tiempo, y que conocen minuciosamente todo ese universo. Probablemente, conozcan Poniente incluso mejor que yo. Este libro va a ser una especie de quién es quién. Incluirá también una cronología, y puede que yo vaya completándolo con material adicional. En este tomo aparecerán tanto los Primeros hombres como los Niños del bosque, pero lo que sí tengo claro es que no voy a escribir una novela ambientada en esa época histórica... Aunque... Bueno, también es cierto que no me puedo comprometer a nada. Quién sabe lo que voy a escribir dentro de diez años. Lo que sí sé, es que antes de ponerme a escribir cualquier otra cosa, quiero completar la saga Canción de Hielo y Fuego. Qué haré después de eso es una cuestión que todavía no me planteo.»

Más allá de los libros y de la teleserie, la curiosidad en torno a Martin responde a las claves de cualquier fenómeno fan. Sin embargo, el escritor tiene los pies sobre la tierra, y sabe que su creación literaria no puede, en modo alguno, devorar otros aspectos de su vida.

«Not A Blog –nos dice, en este sentido–, el blog que publico, trata sobre temas muy diversos. Ahí no pretendo reflejar el mundo de mis libros, sino apuntes sobre mis viajes, sobre los partidos de fútbol americano que veo, sobre mi asistencia a convenciones, sobre política... Sobre los libros que leo, y las películas que veo... También escribo acerca de temas en los que me involucro profesionalmente, como la serie de televisión... En cualquier caso, no es una bitácora personal, aunque en ocasiones sí que hago referencia a cuestiones personales, como la serie, mis libros o algunos tomos recopilatorios en los que participo. Son cuestiones personales, pero tampoco demasiado... Lo cierto es que tengo cientos de miles de lectores que son desconocidos. Ni son amigos míos, ni miembros de mi familia. De ahí que haya una serie de aspectos de mi vida privada sobre los que nunca voy a escribir en el blog.»

Espacio Fundación Telefónica celebró la “Semana Juego de tronos” del 17 al 22 de julio de 2012, con la colaboración de CANAL+ y la editorial Gigamesh

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correo@thecult.es (Guzmán Urrero) Entrevistas Wed, 25 Jul 2012 21:58:36 +0000
"Juego de Tronos" ("A Game of Thrones", 2011) http://thecult.es/television/juego-de-tronos-a-game-of-thrones-2011.html http://thecult.es/television/juego-de-tronos-a-game-of-thrones-2011.html

Juego de Tronos

Canal +, la primera televisión que emitirá en España la serie de HBO, ofreció una premiere especial al día siguiente del estreno del primer episodio de Juego de Tronos, titulado Se acerca el invierno. Asistir a este pase nos permite analizar con cierto detalle las cualidades de esta excepcional producción, inspirada por el libro homónimo de George R.R. Martin.

En este episodio, los guionistas David Benioff y D.B. Weiss salen airosos de la dura tarea de presentar a los personajes principales y el complejo mundo en el que se desarrolla la historia. Obviamente, el episodio ofrece los siempre pocos agradecidos diálogos explicativos, además de ocuparse de traducir el lento arranque del libro, pero aun así los responsables se las arreglan para no aburrir, intercalando entre presentación y presentación momentos de terror, violencia, sexo y humor negro que mantienen la atención del espectador que no ha leído las novelas.

La ambientación, el tono, los escenarios, los diálogos y los actores son los acertados, y transmiten la esencia de la novela de una manera impecable. Con todo, es imposible reprducir cada línea escrita por George R.R. Martin en una serie de diez horas, y de hecho, lo que funciona en literatura no siempre lo hace en formato audiovisual.

Hay ligeros cambios, como la edad de Daenerys (dado el número de desnudos del personaje, poner a una actriz más joven habría sido inviable), la fugaz atención a los personajes secundarios o alguna línea de diálogo que al fan hubiera gustado escuchar, pero son sacrificios y adaptaciones necesarias para mantener un ritmo narrativo fluido.

Algunas dudas de casting, como sucedía en los casos de Jason Momoa o Emilia Clarke, quedan disipadas, ya que ambos derrochan química en la pantalla. Por su parte, Sean Bean, Peter Dinklage y Nikolaj Coster-Waldau se hacen con sus personajes desde el mismo instante en el que aparecen en el plano.

Juego de Tronos es casi un milagro, y no sólo para los lectores que ven cómo su amado libro es adaptado con el máximo respeto, sino para el aficionado la televisión de calidad, que comprueba la inmensa mejora que han experimentado en los últimos años las series de ficción norteamericanas. Sin lugar a dudas, Juego de Tronos está a la altura, si no por encima, de muchos productos cinematográficos a los que supera en lo relativo al guión y a la puesta en escena.

Juego de tronos

La primera novela de la saga Canción de Hielo y Fuego, escrita por George R.R. Martin, vio la luz en 1996. Fue el comienzo para una serie de libros –todavía por culminar– que ha revolucionado el panorama de la literatura fantástica medieval, repleta de ciclos de escasa calidad y poca imaginación, habitualmente basados en la obra de J.R.R. Tolkien.

Canción de Hielo y Fuego se ha convertido en la gran obra fantástica de este nuevo siglo, extendiendo su popularidad principalmente a través del boca a boca e Internet. Como era de esperar, sus seguidores han elucubrado durante años acerca de una improbable adaptación cinematográfica, y han realizado sus propios castings imaginarios, aunque dando por hecho que la extensión y complejidad de estas novelas, repletas de personajes y tramas, las convertía en imposibles de condensar en formato de largometraje.

Los fans proponían una serie de televisión. Pero ¿quién realizaría un teledrama con el alto presupuesto necesario? ¿Y acaso tendría el valor para mostrar el alto nivel de violencia, sexo y crudeza de la historia?

Juego de tronos

Con series como Los Soprano o Roma –muy cercana al tono de Canción de Hielo y Fuego, y alabada en su momento por el propio George R.R. Martin–, la cadena HBO parecía la única opción posible.

Lo que era una mera ensoñación de los admiradores de Martin se ha convertido en algo real, y en 2011 se estrena la serie Juego de Tronos, que adapta la primera novela de la serie.

Creada por David Benioff y Dan Weiss para la HBO, la serie ha sido escrita por ambos bajo la supervisión del propio George R. R. Martin. El equipo de guionistas se completa con Jane Espenson y Bryan Cogman.

Definida por Benioff como "Los Soprano en la Tierra Media", esta superproducción ha contado con la asesoría de expertos como el lingüista David J. Peterson y se ha rodado en los estudios Paint Hall, de Belfast, en Malta, en Escocia y en Marruecos. Algunas escenas fueron filmadas en zonas monumentales y espacios protegidos de Irlanda, como Carncastle, Shane's Castle, Castle Ward, Magheramorne y el bosque de Tollymore.

Juego de tronos

Los impresionantes trailers han sido recibidos con agrado incluso por un público siempre tan difícil de convencer como los fans. Al fin y al cabo, la serie ha contado con la colaboración de propio George R.R. Martin como co-productor ejecutivo.

Con un presupuesto holgado, la dirección artística es impecable y detallada, la puesta en escena prácticamente cinematográfica, y el elenco está compuesto por grandes intérpretes, en su mayoría elecciones de lo más acertado.

Cuando los admiradores de la saga elucubraban sobre quién sería el Tyrion Lannister perfecto –el personaje favorito de la mayoría–, casi todo el mundo proponía al protagonista de The Station Agent, Peter Dinklage, no tan feo como el enano Tyrion de las novelas, pero con el tamaño, el carisma y las facultades interpretativas necesarias. Las esperanzas de los seguidores de Martin se han cumplido, y Dinklage se enfrenta a un papel por el que pude pasar a la Historia, pero el resto del reparto tampoco defrauda.

Juego de Tronos

No vamos a enumerar la casi interminable lista de personajes, pero basta con señalar el buen tino de los responsables del casting al elegir a Sean Bean como el íntegro Eddard Stark, a Emilia Clarke como la sufrida y fuerte Daenerys Targaryen o a Lena Headey en el papel de la maquiavélica Cersei Lannister.

Completan el reparto Mark Addy (Rey Robert Baratheon), Alfie Allen (Theon Greyjoy), Nikolaj Coster–Waldau (Ser Jaime Lannister), Michelle Fairley (Catelyn Stark), Aidan Gillen (Petyr Baelish), Jack Gleeson (Joffrey Baratheon), Iain Glen (Ser Jorah Mormont), Kit Harington (Jon Snow), Isaac Hempstead–Wright (Bran Stark), Harry Lloyd (Viserys Targaryen), Jason Momoa (Khal Drogo), Richard Madden (Robb Stark), Rory McCann (Sandor Clegane), Sophie Turner (Sansa Stark) y Maisie Williams (Arya Stark).

Teniendo en cuenta que todavía queda mucho tiempo para que finalice la saga literaria –si es que eso llega a suceder–, el alto presupuesto de la serie y su contenido nada complaciente, Juego de Tronos es una serie de alto riesgo, enfrentada a una enorme expectación y que puede acabar transformándose en un fenómeno televisivo o en un histórico fiasco.

Copyright del texto © Vicente Díaz, The Cult. Reservados todos los derechos.

Copyright de las imágenes © HBO. Cortesía de Sogecable. Reservados todos los derechos.

 

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correo@thecult.es (Vicente Díaz) Televisión Tue, 19 Apr 2011 16:44:44 +0000