graciasportadadefesq

Alguien podría decir que la miseria es afrodisíaca, y por eso la gente que vive en las peores condiciones no deja de procrear. Por supuesto, ese alguien sería una persona desinformada e indudablemente cruel, pero habría que darle la razón en un solo detalle: en los lugares más carentes de recursos, suele haber niños por doquier.