En 1888, las conferencias de Georg Brandes en Copenhague empiezan a poner de moda la obra de un filósofo ignorado, un profesor de filología aficionado a la música que edita sus opúsculos en tiradas ínfimas para repartir entre los amigos y someter a la indiferencia de los libreros: Federico Nietzsche.

"Nietzsche y la música", de Blas Matamoro

No sé hasta qué punto considerarán frívola mi primera aproximación musical a Nietzsche, pero ya se sabe que son minoría quienes descubren sus necesidades filosóficas con un propósito bien determinado y sin ceder a la digresión. Por lo tanto, consideren las próximas líneas como simples detalles de atrezzo, añadidos por mí al poderoso escenario intelectual que Blas Matamoro construye en su magnífico libro.

Friedrich Nietzsche en sus obras, Lou Andreas-Salomé. Traducción e introducción de Fernando Moreno Claros. Prólogo de Ernst Pfeijfen Minúscula, Barcelona, 2005, 327 pp.