graciasportadadefesq

Para Felipe Fernández–Armesto la civilización no es el resultado de una estructura política, estética o religiosa, sino del intento cultural de readaptar el entorno. Una sociedad es civilizada en función de la domesticación a la que somete al clima, la geografía y la ecología.

Forcejeada entre el nihilismo postmoderno y los fundamentalismos religiosos, la verdad las pasa mal en nuestro tiempo. El autor viene a rescatarla, señalando lo recurrente de su presencia a lo largo de la historia del pensamiento, en contextos muy distintos: Occidente, las culturas tribales, el zen.