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Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

¿Os habéis planteado alguna vez la importancia de las áreas protegidas para nuestra salud? Todos sabemos que el principal objetivo de las áreas protegidas es la conservación de la naturaleza. Todos estaremos de acuerdo en que son herramientas fundamentales para conservar especies, ecosistemas y procesos naturales frente a las amenazas derivadas de la transformación del territorio para otros usos también de interés humano (carreteras, aeropuertos, ciudades, embalses, etcétera).

No hay nada en el mundo como un bosque primario, el que no ha sido nunca talado o deforestado industrialmente por los humanos. Las características comunes de estos bosques comprenden árboles antiguos, importante cantidad de madera muerta, alta biodiversidad —incluidas muchas especies que no se encuentran en otros lugares— y poco sotobosque debido a la sombra del dosel.

Los “bosques primarios”, aquellos que se han desarrollado sin perturbaciones antropogénicas, y que cubrieron un 80% de la superficie de Europa al final de la última glaciación, son hoy extremadamente escasos.

Miguel Delibes de Castro (Valladolid, 1947) (1), doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid, es Profesor de Investigación en el Departamento de Biología de la Conservación de la Estación Biológica de Doñana (EBD, CSIC), de la que fue director desde 1988 hasta 1996.

El 8 diciembre de 1916 la Gaceta de Madrid publicó la Ley de Parques Nacionales del Ministerio de Fomento, sancionada por Alfonso XII. Este año [2016] se cumple su centenario.

Donde estamos ahora, ya sea París, Londres, o Berlín, solía estar cubierto de inmensos bosques que llegaban hasta donde alcanza la vista.

Trabajar con Jacques Perrin en una nueva película significa asumir nuevos retos. Está claro que volar con los pájaros por encima de la Tierra, o nadar con criaturas marinas por los mares es un reto, y además es un reto sin duda espectacular. Pero, ¿cómo podemos ver con nuevos ojos a esos animales tan familiares y tan filmados como lo son los de nuestros bosques, los erizos, los zorros, los ciervos o los jabalíes?

Cuando hablamos de ecosistemas en peligro, nos llegan a la mente imágenes de una selva destruida por taladores irresponsables, o de un rico sistema marino arruinado por el naufragio de un buque petrolero. Nunca imaginamos la existencia de otros sistemas igual de frágiles y que se encuentran literalmente bajo nuestros pies. Estos ecosistemas son las cuevas.

A la hora de hablar sobre biodiversidad y reflexionar sobre su protección, hay pocas figuras tan destacadas como Quentin Wheeler. Entomólogo, taxónomo y columnista de prensa, Wheeler suma dos cualidades imprescindibles en este ámbito: un gran prestigio científico y un claro talento para la divulgación.

A la hora de plantear un sumplemento de Thesauro Cultural (TheCult.es), tuvimos claro que la primera opción eran las ciencias naturales. Es más, cuando decidimos aproximarnos por distintas vías a la vida silvestre, lo hicimos cargados de sentimientos que ahora asociamos con los pioneros del naturalismo, tanto en nuestro país como en la América de habla hispana (1).