graciasportadadefesq

¿Recuerdan Línea mortal (Flatliners)? No se preocupen, casi nadie lo hace. Más allá de la presencia de una recatada Julia Roberts en pleno auge y de Kiefer Sutherland soltando la célebre frase cheroqui “Es un buen día para morir”, aquel film de 1990 no se cuenta entre lo más memorable del director Joel Schumacher.

El gran espectáculo del apocalipsis es uno de los más socorridos en estos tiempos. Seguramente podamos encontrar muchas razones por las que un futuro colapso y el fin de la civilización sean tan atractivos en la ficción moderna, pero lo cierto es que ya se han instalado como un comodín en el cine y la televisión. La prueba es esta película indie, inspirada en la novela homónima de Jean Hegland.

"Super" (James Gunn, 2010)



¿Se imaginan por qué un tipo corriente puede llegar a transformarse en un lamentable superhéroe, armado con una llave inglesa? Esa es la duda que mejor le cuadra a Frank D'Arbo (Rainn Wilson), ese pobre desgraciado que, acuciado por el deseo de recuperar el amor de Sarah (Liv Tyler), su mujer, se convierte en The Crimson Bolt.

"Hard Candy" (David Slade, 2005)



El productor David Higgins concibió por primera vez la idea para Hard Candy después de leer una noticia en la prensa. Trabajó con el guionista Brian Nelson para intentar encontrar un equilibrio apropiado para los personajes de Hayley y Jeff.

Whip It

El debut en la dirección de Drew Barrymore está protagonizado por Ellen Page (Juno), quien da vida a Bliss, una adolescente texana que busca nuevos horizontes para su vida en una insólita competición de patinaje.