Trestesauros500

Muchas de las historias del subgénero de Mundos Perdidos fueron creadas por escritores de segunda fila o simples aficionados que fantaseaban (o creían realmente en ello, que también los había) con que la Atlántida aún pervivía en el océano Atlántico, o que las Tribus Perdidas de Israel habían encontrado un hogar en el desierto tras su larguísima peregrinación, o que un cuerpo de élite de antiguos griegos había ocultado los secretos de su sabiduría en un recóndito lugar protegido contra los extranjeros por los descendientes de aquellos.

La primera revista que dedicó enteramente su contenido al género de la ciencia-ficción fue Amazing Stories, publicada por Hugo Gernsback a partir de 1926 y de la que hablaremos en una futuro artículo. Pero ya desde hacía tiempo las revistas periódicas habían acogido historias de este género.

Las revistas pulp, en su comienzo un fenómeno norteamericano, han recibido tradicionalmente muy mala prensa y habitualmente se les considera como un subproducto literario sin apenas méritos.

El arte fantástico de Frank Frazetta

El ilustrador Frank Frazetta falleció el 10 de mayo de 2010, a la edad de 82 años, en Fort Myers, Florida. Pocos artistas ha habido en la cultura popular tan convencidos de su envergadura. En este sentido, hablamos de un creador que, durante toda su vida, se burló de los lugares comunes de la crítica de arte.

El romance planetario fue un subgénero muy popular en los primeros tiempos de la ciencia ficción. En él se nos contaban exóticas aventuras en otros planetas, largos viajes por paisajes alienígenas en los que moraban criaturas extrañas y civilizaciones peculiares.

En 1972, anticipándose unos veinte años a la publicación de ese pastiche encantador que es El año de Drácula, de Kim Newman, podemos encontrar el evento del que sin duda es directamente deudor el cómic La Liga de los Caballeros Extraordinarios, de Alan Moore.

Una de las consecuencias de convertirse en mito es que ya no importan los orígenes, sino la supervivencia en el imaginario colectivo. Así, a los más entusiastas de Tarzán acaso les importen algo sus raíces literarias, pero el común de los mortales se conformará con que el Rey de la Selva reaparezca de cuando en cuando, sin perder la dignidad en nuestra memoria.

Cómo se hizo "John Carter"

Andrew Stanton presenta John Carter, una aventura de acción espectacular, ambientada en el misterioso y exótico planeta Barsoom (Marte). John Carter está basada en una clásica novela de Edgar Rice Burroughs, cuyas imaginativas aventuras sirvieron –y sirven hasta hoy- de inspiración para muchos cineastas.

"John Carter" (Andrew Stanton, 2012)


Entre los escritores que han dedicado su tiempo a inventar mundos perdidos y civilizaciones imaginarias destaca Edgar Rice Burroughs. Aunque su obra maestra es Tarzán de los Monos, muchos lectores admiran la Saga de Barsoom, en la cual se inspira esta superproducción que dirige Andrew Stanton, y que supone el primer lanzamiento del sello Pixar protagonizado por actores reales.

La saga de Tarzán

Tras la muerte de Lord y Lady Greystoke, su hijo es adoptado por Kala dentro de una tribu de simios, en la que su nombre es Tarzán. Con su inteligencia y las enseñanzas de los simios se convertirá en el señor de la selva. Pero el descubrimiento de los hombres y la llegada de una joven blanca, alterará toda su existencia.