El Concurso de Granada

Hablar del Concurso de Granada en el mundo flamenco es referirse a un acontecimiento astral, a un momento cenital del desarrollo de este arte. Es volver los ojos a una manifestación que estuvo plagada de incidencias, curiosidades, consecuencias, novedades...

Fantasmas, una judería subterránea, jorobados siniestros, control mental basado en la hipnosis, falsificación de moneda, una hermosa mujer amenazada... son algunos de los ingredientes presentes en esta obra dirigida por Edgar Neville (1899-1967) –un gato de pura cepa, a pesar de su nombre extranjero– y ambientada en un Madrid de finales del siglo XIX que destila genuino encanto kitsch. Un filme a redescubrir que brilla con potencia inusitada dentro del alicaído panorama del cine español de la posguerra.


Ahora que el cine español, por motivos sobradamente conocidos, no pasa por sus mejores momentos, es un buen momento para recordar las obras maestras que produjo nuestra cinematografía durante las décadas de los cuarenta y los cincuenta. Entre esas maravillosas películas, destaca La torre de los siete jorobados, dirigida por Edgar Neville, con guión de José Santugini, basada en la novela homónima del escritor bohemio Emilio Carrere.

El subtítulo de este libro, Un humorista español en Hollywood, resume lo mucho que el lector puede encontrar en él: un panorama de la Meca del Cine y de otras capitales norteamericanas, enriquecido con anécdotas, sofisticadas ocurrencias y aforismos de lo más atrevido.



Periodista y autor de numerosos ensayos de tema histórico y musical, Florentino Hernández Girbal fue uno de los más destacados conocedores de la primera edad del cine español. Responsable del montaje de La malcasada (1926), de Francisco Gómez Hidalgo, ejerció la crítica cinematográfica y colaboró durante los años treinta en revistas pioneras, como la popular Cinegramas. El presente artículo reúne pasajes de tres entrevistas que mantuve con él entre 1998 y 2000. He preferido no transcribir mis preguntas, y dejar que sea Hernández Girbal quien nos revele su emocionante testimonio.

Biografía de Edgar Neville

Escritor, dibujante, cineasta y diplomático, Neville ocupa una posición singular entre los intelectuales españoles, ya que no fue tratado con justicia en su época, y aún hoy no es homenajeado como su talento merece. No obstante, si bien sorprende sobremanera ese descuido, cabe suponer que su obra, en particular la cinematográfica, ha de ser festejada por nuevos estudiosos que reclamen su figura como una de las más notables y originales del celuloide español. Sin duda, el trabajo de algunos historiadores permite albergar esperanzas en este sentido.