Trestesauros500

Si ustedes se divierten ahora con las películas de monstruos gigantes, puedo imaginarme que que también eran felices cuando, de niños, leían relatos de caballeros y dragones. La explicación es simple: en el fondo, se trata del mismo género.

Me incluyo entre quienes no se indignan por un remake ‒Hollywood lleva haciéndolos desde los albores del cine‒ y entre los crédulos que esperan ver cómo una versión supera o iguala a su referente ‒comparen El prisionero de Zenda de 1937 con el de 1952, el Tú y yo de 1939 con el de 1957, el Ben-Hur de 1925 con el de 1959, o La cuadrilla de los once (1960) con Oceans's eleven (2001)‒. No pretendo que esto sea una regla. De hecho, es infrecuente que suceda... aunque sucede, y eso no conviene olvidarlo. Así que entiendan ustedes el buen ánimo con el que asistí a la proyección de Jumanji: Bienvenidos a la jungla.

Por suerte para el espectador con ganas de divertirse sin mayores ataduras, siempre han existido filmes como Fast & Furious 8. De hecho, salvando las lógicas distancias, hay una línea directa que va desde la etapa de Roger Moore como 007 hasta las nuevas peripecias del clan de Dominic Toretto.

Crítica: "Vaiana" ("Moana", 2016)

Aventura. Humor. Momentos entrañables. Del buen tratamiento de estos materiales se destila el guión de esta nueva entrega de la factoría Disney.

Hace tanto tiempo que California está esperando el Gran Terremoto (The Big One), que esta supuestamente inevitable catástrofe sísmica ya se ha convertido en un elemento pop.

El cine de acción. Ay, el cine de acción… Ocupa, más o menos desde los 80, el lugar que solía estar reservado para géneros como el western o las películas de aventuras, que no desaparecieron del todo, pero sí disminuyeron en presencia y cayeron presas de una actitud revisionista o posmoderna.

Es muy incómodo opinar sobre películas así. Dolor y dinero es una comedia dirigida por Michael Bay, en la que Mark Wahlberg, Dwayne Johnson y Anthony Mackie encarnan a tres culturistas que deciden colmar sus ambiciones por la vía criminal. La cinta se basa en la serie de artículos que Pete Collins publicó en el Miami New Times, y ahí es donde saltan las primeras alarmas: ¿una comedia inspirada en detalles de la sección de sucesos? ¿Una amable humorada cuyos protagonistas, en la vida real, fueron juzgados por secuestro, extorsión, tortura y asesinato?

Jon M. Chu, el director del seudomusical Step Up 3D (2010) y del publirreportaje Justin Bieber: Never Say Never (2011), nos endosa esta secuela de G.I. Joe (2009) en la que, salvo dos escenas bastante espectaculares, todo lo demás resulta prescindible.



Con ese larguísimo título que combina el nombre de dos novelas de Julio Verne, llega al público español Journey 2: The mysterious island, una agradable fantasía familiar en la que el buen humor se suma a la total falta de pretensiones.


Personajes conocidos de la saga –Brian (Paul Walker), Dom (Vin Diesel) y Mia Toretto (Jordana Brewster)– protagonizan esta digna culminación de la serie: un espectáculo en el que la velocidad, la acción, los escenarios exuberantes y la sensualidad se combinan a partir de una fórmula que todavía resulta eficaz.