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Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: Madrid, España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

¡Ciencia y ficción!

Tradicionalmente, el género de ciencia ficción se define por contener elementos científicos más o menos rigurosamente tratados, que mezcla con elementos ficticios para explorar las posibilidades narrativas de dicha combinación.

¡La ciencia no es magia!

Es curioso comparar dos películas que hablan de magia pero que, a diferencia de Harry Potter, recurren constantemente a la ciencia y la técnica.

[Advertencia: este artículo contiene spoilers a tutiplén. Puedes leer la primera parte aquí]

Buena parte de la ciencia en que se basa la película Interstellar de Christopher Nolan está más allá de los actuales límites de la comprensión humana, escribe Kip Thorne en el prólogo a su libro The Science of Interstellar. Es por ello que se puede vestir de galas místicas y lucir un toque de trascendencia. Pero, para llegar tan lejos, será necesario ir pasito a paso.

Lo mejor de la nueva película de Christopher Nolan no es lo que está ocurriendo en su relato sino las imágenes que nos deja en la retina. Ahí es donde encuentra sentido esta superproducción de tesis, poco confortable para quienes disfrutaron con Guardianes de la Galaxia y esperan aquí otro divertido viaje más allá de la vía láctea.


Una obra maestra. Eso es El Caballero Oscuro: La Leyenda renace, una película soberbia, emocionante y operística, destinada a perdurar durante mucho tiempo en nuestra memoria, más allá de las modas y de los vaivenes de la crítica.


Piensan algunos que el final del siglo XX anticipó la extinción de los héroes de la vieja escuela. Por ejemplo, el Hombre de Acero.



Al final de la película de El caballero oscuro, que se estrenó en 2008, Batman consigue neutralizar todas las amenazas que se cernían sobre la ciudad de Gotham, pero a un precio muy alto. A ojos de los ciudadanos, Batman se ha convertido en un villano al que hay que dar caza, en vez de en el héroe que ha jurado protegerlos; y, con la banda sonora de Hans Zimmer de fondo, mientras vuela hacia la oscuridad de la noche, con la policía de la ciudad de Gotham persiguiéndolo, el hijo del comisario Gordon le pregunta a su padre por qué Batman huye si no ha hecho nada malo, a lo que éste responde: “Porque tenemos que perseguirle. Porque es el héroe que Gotham se merece, pero no el que necesita ahora mismo; así que lo perseguiremos, porque él puede resistirlo. Porque no es un héroe, es un guardián silencioso, un protector vigilante. Un caballero oscuro”.



Con “Batman Begins,” el escritor y director Christopher Nolan inauguró un nuevo capítulo en la franquicia cinematográfica de Batman llevando al legendario personaje de nuevo a sus orígenes, volviendo a imaginar por qué y cómo el industrial multimillonario Bruce Wayne se convertía en el enigmático luchador contra el crimen conocido para el mundo como Batman.



Apareció por primera vez en 1939, un espectro recortado contra el horizonte de Gotham. Misterioso y amenazador, “El hombre murciélago” aparecía como el autoproclamado guardián de Gotham City, una gárgola alada que vive en las sombras mitad héroe y mitad vigilante. En las seis décadas siguientes ha llegado a ser conocido como el Caballero Oscuro, un hombre complejo que se transformó a base de fuerza de voluntad en un símbolo de esperanza y justicia para una ciudad que se pudría con la corrupción y la decadencia.