Trestesauros500

¿Alguien se acuerda de aquella vieja serie norteamericana titulada Wild Wild West? Bueno, los creadores del programa de televisión que ahora comentamos sí se acordaban y se inspiraron en su mezcla de aventuras, ciencia-ficción y fantasía para desarrollar una serie inteligente que, desgraciadamente, no llegó muy lejos.

Antes de que Nueva Zelanda que convirtiera en La Tierra Media, esas tierras alfombradas de hierba verde fosforito fueron la Grecia Mitológica de un universo paralelo. Antes de que Matrix llevara la acción saltimbanqui hongkonesa a Occidente, los responsables de esta serie reciclaron con mucha gracia ideas de las películas de Jet Li y Donnie Yen. Antes de que Hans Zimmer lo llenara todo de bandas sonoras con una voz femenina “étnica” de fondo, Joseph LoDuca hacía lo propio en la partitura de esta insólita producción televisiva.

Un buen amigo, escritor por más señas, suele mencionar El prisionero de Zenda (1937) como una de sus películas favoritas. Cuando hablamos de este film, protagonizado por Ronald Colman, suelo sacar a relucir la versión de 1952, con Stewart Granger y Deborah Kerr en los papeles principales. A mí me fascina, pero a mi amigo no le gusta. La considera frívola e innecesaria. Lo curioso es que, si habláramos con otro cinéfilo aún más veterano, es posible que nos quitase la razón a ambos, y defendiera a ultranza la versión muda interpretada en 1922 por Ramón Novarro.

Cinco chicos van a pasar el fin de semana a una cabaña en medio de un espeso bosque en las montañas de Tennesse.