graciasportadadefesq

Resulta inevitable ver esta película y recordar otras como La costa de los mosquitos (Peter Weir, 1986) o Captain Fantastic (Jack Ross, 2016), ya que vuelve a contar la historia de un hombre idealista y fuera de la sociedad, pero también "responsable" de una familia a la cual arrastra por su difícil camino, con resultados no especialmente felices.

Si tuviera que elegir un subgénero de la fantasía, me quedaría, sin dudarlo ni un momento, con el de los mundos perdidos. Ambientados en tierras incógnitas, esos relatos suelen enfrentar a sus protagonistas con saurios prehistóricos y con otras bestias olvidadas por el tiempo.