Ben Affleck, tal vez lo sepan ya, es un formidable guionista y realizador. El núcleo de sus películas encierra siempre una verdad emocional y, cuando el argumento lo permite, una disección del alma irlandesa de Boston, su ciudad de origen.

No fue tanto un prodigio de la naturaleza como un agente de su venganza. En 1820, en el apogeo de la industria ballenera, un cachalote pálido se presentó ante sus cazadores como un leviatán que liberase la ira de su estirpe. Aquel fue un monstruo marino que pronto se transformó en mito literario.

"Albert Nobbs" (Rodrigo García, 2011)



La premiada actriz Glenn Close (Albert Nobbs) interpreta a una mujer atrapada en un triángulo amoroso inusual. Se disfraza como un hombre para poder trabajar y sobrevivir en la Irlanda del siglo XIX. Unos 30 años después de adoptar ese vestuario, se encuentra perdida en una prisión propia.



La pasión es el centro de todos los trascendentales hechos en torno a los que gira Troya, una crónica épica de los triunfos y la tragedia de la legendaria Guerra de Troya.