graciasportadadefesq

Para sorpresa de todos los amantes de las aves, el hallazgo fue revelado en 2016 por el ornitólogo Rafael Bessa durante el Festival Brasileño de Birdwatching, e implicó la creación de un plan de conservación tanto para la especie como para su hábitat: el Cerrado brasileño. Los investigadores cuentan con la existencia de una población mínima de una docena de ejemplares.

Los juncos de ojo oscuro, Junco hyemalis, y los juncos de ojo amarillo, Junco phaeonotus, son gorriones de la familia Emberizidae cuya evolución ha seguido caminos muy diferentes.

A finales del siglo XVII la isla Mauricio, un pequeño pedazo de paraíso perdido en el Océano Índico, fue testigo de la extinción de uno de sus habitantes endémicos, el dodo, paradigma de la extinción provocada por el ser humano.

Se las ame o se las odie, las cotorras de Kramer han invadido Europa y están aquí para quedarse. Convertidas en habitantes habituales de muchos parques y jardines del Reino Unido, algunas de estas carismáticas aves, de un color verde brillante, se sienten tan cómodas en su nuevo entorno que llegan a posarse felizmente en nuestra mano para alimentarse.

En el mundo de las aves el color rojo tiene un significado singular. Muchas especies utilizan las partes rojas de sus picos y plumas para disuadir a los rivales, atraer a sus parejas e incluso influir en la selección sexual, pues esta tonalidad denota una mayor calidad individual.

Cuando en el siglo XVI los europeos llegaron a la isla Mauricio en el océano Índico se encontraron con un ave torpe, que no podía volar y que por lo tanto era fácil de cazar. Hasta la llegada de los europeos a la isla, el dodo, como lo denominaron los portugueses –‘estúpido’ en portugués–, no había tenido contacto con el ser humano, por lo que no lo veía como una amenaza.

Una de las historias más conocidas de la mitología griega es la del vuelo de Dédalo y la caída de Ícaro. Dédalo, uno de los inventores más talentosos de su época, había cobrado fama por el diseño del laberinto de Creta, ordenado por el rey Minos para contener en su interior al grotesco Minotauro: el espantoso monstruo mitad bestia y mitad humano, fruto de los amores de la esposa de Minos con un portentoso toro blanco.

John Montagnu, cuarto conde de Sandwich, es recordado por haber donado el nombre de su título nobiliario al práctico, aunque poco sofisticado alimento. Cuenta la historia que una noche de 1762 el conde de Sandwich se negó a interrumpir una reñida partida de naipes y que para mitigar el hambre impuesta por las largas horas de juego, colocó un trozo de carne entre dos pedazos de pan y devoró el improvisado manjar, al tiempo que proseguía con su apasionante partida: había nacido el sándwich.

De entre miles de peligros que Simbad el Marino tuvo que sortear en los siete viajes que describe el libro de Las mil y una noches, pocos eran tan aterradores como los sorpresivos ataques de la gigantesca ave roc, que con sus descomunales garras era capaz de levantar elefantes en vilo para alimentarse de ellos. De hecho, durante el tercer viaje de Simbad, uno de estos portentosos animales provocó el naufragio de su nave al arrojarle enormes rocas desde el aire.

En varios grupos de animales hay especies que por su belleza o majestuosidad destacan sobre las demás y reciben nombres con tintes nobiliarios. Así, existen pingüinos emperador, zopilotes rey y hasta animales que en su nombre manifiestan con redundancia su poderío, como Tyrannosaurus rex.