graciasportadadefesq

En 1972, anticipándose unos veinte años a la publicación de ese pastiche encantador que es El año de Drácula, de Kim Newman, podemos encontrar el evento del que sin duda es directamente deudor el cómic La Liga de los Caballeros Extraordinarios, de Alan Moore.

Holmes, el violinista

Es muy conocida la afición al violín de Sherlock Holmes, pero muchos aficionados a las aventuras del detective tienen la impresión de que Holmes lo tocaba horriblemente. También está muy generalizada la idea de que Watson tenía una pésima opinión de las dotes musicales de su amigo. Sin embargo, no es eso lo que nos dice el buen Watson, quien considera que la habilidad de su compañero de piso era notable, aunque excéntrica:

Una intuición muy entrenada

Cuando hablo acerca de la intuición y alerto a mis alumnos o a mis lectores acerca del cuidado que hay que tener con este recurso mental, hay quien piensa que estoy diciendo que la intuición no sirve para nada. Pero no, no es eso lo que pienso.

Uno de los asuntos que más ha interesado a los holmesianos y que ha dado origen a interminables polémicas, es el de la relación entre Sherlock Holmes y el mundo paranormal. A partir de una interesante pregunta de Lola Larumbe, hablamos de este tema Carlos García Gual, Pedro Angosto y yo mismo en la librería Rafael Alberti, durante la presentación de No tan elemental.

La manera de pensar de Holmes

Carlos García Gual explica una de las diferencias fundamentales entre Sherlock Holmes como detective y los detectives e investigadores que surgieron después, imitándolo. Aunque hay precursores de Holmes como Auguste Dupin o Legrand, y el propio creador de la Sûreté générale francesa, François Vidocq, el gran referente que popularizó un género todavía balbuceante y que atrajo la atención del gran público sobre una profesión como la de detective fue sin duda Sherlock Holmes.

En todo el mundo hay miles, probablemente decenas de miles de holmesianos, también llamados sherlockianos. Yo mismo me podría considerar uno de ellos, aunque no pertenezca oficialmente a ningún club o sociedad (aparte de la Sociedad Decepcionista, claro).

Según el autonombrado segundo biógrafo de Sherlock Holmes, William S. Baring-Gould, Sherlock tenía dos hermanos: Mycroft, al que conocemos por aventuras como El intérprete griego, y Sherrinford, del que no tenemos ninguna noticia en ninguna de las aventuras del Canon. Sin embargo, Baring-Gould nos ofrece datos precisos acerca de este tercer hermano, que sería el mayor:

Caza de fantasmas

En realidad, Sherlock Holmes se enfrentó a Conan Doyle a través de Harry Price. Tras leer Estudio en escarlata (1887), Price concibió la idea de aplicar el método deductivo y detectivesco de Holmes para estudiar científicamente las actuaciones de los magos y también las de los espiritistas.

"Micah Clarke", de Arthur Conan Doyle

Para aquellos lectores que sólo conocen a Conan Doyle por las novelas y relatos de Sherlock Holmes ‒lo cual, dicho sea de paso, no es poca cosa‒, el libro que hoy nos ocupa  sirve como apunte indicativo, como punta del iceberg de la inmensa obra ‒en calidad y número de páginas‒ que el escritor ambientó en diversos periodos de la historia de Inglaterra.

Aunque, tras resucitar a Sherlock Holmes, Arthur Conan Doyle ya no pudo librarse de su detective, al menos sí fue espaciando la publicación de sus aventuras, lo que le permitió  desarrollar en paralelo su faceta de escritor de novela histórica.