Lo maldito vende. No creo que haya mucha gente dispuesta a rebatirme la aseveración previa. Una muerte tortuosa, envuelta en circunstancias morbosas, asegura, por ejemplo, un repunte en las ventas de un músico o un escritor, y contribuye a construir lo que algunos llaman “su leyenda” cuando sería más afortunado decir alusión a su legado.