Los amantes de las buenas interpretaciones no pueden perderse una película sobre una familia en la que la madre está encarnada por Margo Martindale y el padre lleva el rostro de Richard Jenkins. Así de sencillo. De hecho, si en la cinta apareciesen estos dos intérpretes leyendo prospectos de jarabe para la tos durante hora y media, ya merecería la pena.

El exitoso musical de Broadway llega finalmente a cine bajo el auspicio de Disney, una compañía dispuesta a apropiarse para su catálogo de todos los cuentos infantiles populares de la tradición universal.