Casas ocupadas

En una ciudad tan activa como la Ciudad de México, cada manzana ostenta cuando menos una propiedad en venta. Las agencias de bienes raíces han proliferado, y sus anuncios, aunque diversos en diseño, comparten casi todos una torpeza lingüística: "Se vende previa cita".

En este año [2005] se conmemora el centenario de una de las revoluciones científicas más importantes en la historia reciente de la humanidad. A diferencia del tumultuoso inicio del siglo veinte en el terreno político, ésta fue relativamente silenciosa, inicialmente limitada al dominio de la física, pero pronto habría de tener enormes repercusiones a lo largo y ancho del planeta. Son muchos los que establecieron sus bases —desde James Clerk Maxwell y Hendrik Lorentz hasta Ludwig Boltzmann y Max Planck.

Nuestro cosmos

Ernst Peter Fischer, alemán de Wuppertal, formado en California y actual profesor de historia de la ciencia en Constanza y Heidelberg, ha añadido un nuevo libro a su catálogo bajo el sugestivo título de A través de la noche. Una historia natural de la oscuridad.

El placer de leer ‒o escuchar‒ a Richard P. Feynman se diferencia del que proporcionan otros científicos en la medida en que el humor, la heterodoxia y la inteligencia ocupan, en su caso, un espacio equiparable. A diferencia de otros sabios poco dotados para las relaciones públicas, él supo teñir de simpatía cada una de sus apariciones, convirtiendo esa cualidad en un rasgo de estilo que, por otro lado, jamás le restó profundidad a su discurso.

Chesterton contra Einstein

Cuando Einstein, que era ateo, o al menos agnóstico, conoció ciertas conclusiones de la física cuántica, dijo que él no podía creer que Dios jugase a los dados. No podía aceptar un universo azaroso.

Estoy leyendo estos días [septiembre de 2005] Las pasiones de Einstein, una biografía de Einstein tanto desde el punto de vista científico como el personal. Su autor, Dennis Overbye, escribió hace muchos años un libro que mi amigo Jordi Torrent me recomendó (“uno de esos libros que nos gustan a ti y a mí”): Corazones solitarios en el cosmos.

El tiempo…

Todos sabemos instintivamente qué es el tiempo, pero resulta difícil definirlo. Es ya trillado el comentario de San Agustín de Hipona: "Si nadie me pregunta lo sé; pero si trato de explicarlo no lo sé".

Galileo Galilei suele ser considerado el padre de la ciencia moderna. Miró el cielo a través de un telescopio y descubrió, entre otras cosas, que Júpiter tenía lunas que giraban a su alrededor. El hallazgo causó una gran conmoción, porque se pensaba que todos los objetos del cielo giraban en torno a la Tierra. También pudo observar las fases de Venus, y de ahí concluir que sólo eran posibles si ese planeta giraba alrededor del Sol.

Algunas personas se escandalizan de cualquier cosa: de Marilyn Manson, de los anticonceptivos, del vocabulario, la ropa, los aretes y los tatuajes. Y una de sus frases favoritas es: “¿a dónde iremos a parar?”

Lee mi versión del cuento en:El pescador Urashima